El presidente de la Cámara de Comercio de Posadas, Federico Panozzo, respaldó las medidas municipales y destacó el trabajo conjunto, y alertó por el impacto de la crisis de consumo en el sector, que se vive en todo el país, con cierres de locales, caída de ventas y cambios en la estructura comercial.
El presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas, Federico Panozzo, se mostró a favor del paquete de medidas de alivio fiscal anunciado por la Municipalidad y destacó el vínculo de trabajo con el Ejecutivo local, aunque planteó un escenario complejo para el sector, marcado por la caída del consumo y el cierre de comercios.
“Lo vemos de manera muy positiva, sobre todo rescatando este vínculo de trabajo que tenemos con el municipio”, afirmó Panozzo, quien explicó que las medidas surgieron a partir de una reunión entre la Cámara y el secretario de Hacienda, Martín Leiva Varela. En ese encuentro, los comerciantes presentaron un paquete de pedidos que luego fue analizado por el municipio y derivó en los anuncios realizados.
El dirigente remarcó que las decisiones adoptadas “liberan mucho la carga administrativa que tienen los comerciantes hoy de Posadas para que puedan poner más foco y energía en sus operaciones diarias”, en un contexto donde la situación económica presiona sobre la actividad.
Sin embargo, Panozzo advirtió que la problemática del sector es estructural y no se limita a la presión impositiva. Señaló que los costos de alquiler, las cargas laborales y los tributos conforman un esquema complejo que impacta directamente en la sostenibilidad de los negocios. “Es un conjunto de cosas, por eso trabajamos por paquete de medidas”, sostuvo.
En relación a los alquileres comerciales, indicó que se trata de una dinámica de mercado basada en la oferta y la demanda, y que mientras exista demanda, los precios se mantendrán. No obstante, reconoció que existe preocupación en el sector por este componente de costos.
El titular de la Cámara también puso el foco en la transformación del comercio local. Afirmó que, pese al cierre de locales, continúan registrándose nuevas habilitaciones, aunque con características diferentes. “Son altas comerciales de otro tipo, de estructuras mucho más chicas operativas, que por ahí necesitan menos personal y esto termina afectando a largo plazo al comercio posadeño”, explicó.
En cuanto al consumo, Panozzo fue contundente al describir el impacto de la coyuntura económica. “Vimos una caída brusca del consumo, hay rubros que hablan hoy de hasta un 50% de caídas interanuales”, señaló. Además, indicó que incluso el rubro alimentos registra bajas cercanas al 20%, lo que refleja una contracción generalizada.
Entre los sectores más afectados mencionó a la indumentaria y los electrodomésticos, aunque aclaró que la situación es transversal a toda la actividad comercial. Según describió, esta caída en las ventas genera un efecto en cadena: dificultades para sostener estructuras, endeudamiento y, en muchos casos, el cierre de negocios.
“Estamos todos en una transición de modelo y la salida es colectiva”, afirmó, al tiempo que planteó la necesidad de adaptación tanto del sector privado como de las políticas públicas frente a un escenario de mayor competencia y cambios en las formas de consumo, como el avance del comercio electrónico.
Finalmente, Panozzo estimó que la ciudad registra entre un 30% y un 35% menos de comercios en comparación con el año pasado, un dato que expone la magnitud del impacto que atraviesa el sector.







