Con actividades culturales, ambientales y religiosas, el Parque Temático de la Cruz celebró su aniversario. Desde el Ministerio de Turismo destacan cambios en el comportamiento del turista y el crecimiento de propuestas sustentables.
El Parque Temático de la Cruz, ubicado en el cerro Santa Ana, celebró sus 15 años con una jornada que combinó actividades recreativas, culturales y ambientales, en una propuesta que buscó reforzar el vínculo entre los visitantes y la naturaleza. La conmemoración incluyó plantación de árboles nativos junto a comunidades cercanas, recorridos guiados por senderos, una muestra artística de un autor de Oberá y una misa en la Capilla de la Exaltación de la Cruz.
La subsecretaria de Parques Turísticos y Temáticos de Misiones, Vanina Vera, señaló que la respuesta del público fue positiva, incluso tratándose de un día de semana. “La gente se sorprendía al encontrar que era el aniversario y siempre está predispuesta a participar, sobre todo en actividades que tienen que ver con la conexión con la naturaleza”, explicó.
Desde el Ministerio de Turismo se administran tres parques provinciales: el Parque Moconá, el Parque Salto Encantado y el Parque de la Cruz, cada uno con características particulares pero con servicios comunes como senderos habilitados, espacios gastronómicos, estacionamiento, conectividad y recorridos guiados. Todos permanecen abiertos durante todo el año, con horarios que se extienden en algunos casos, como los sábados en Santa Ana.
Uno de los puntos centrales que remarcan desde la gestión es el cambio en el comportamiento del visitante. Según Vera, el contexto económico impactó en la forma de consumir dentro de los parques. “El turista sigue viajando, pero cambió la forma: muchos llevan su propia comida o buscan opciones más económicas, incluso para compartir”, indicó. En ese sentido, explicó que se trabaja en ofrecer alternativas accesibles sin dejar de atender a quienes buscan experiencias más completas o productos regionales.
En paralelo, el ecoturismo se consolida como eje estratégico. Tras la pandemia, creció la demanda de actividades de bajo impacto ambiental, como el senderismo, la observación de aves o los recorridos interpretativos. “Hay un público más específico que busca este tipo de experiencias, vinculadas directamente con la naturaleza”, sostuvo la funcionaria.
Otro de los desafíos es garantizar la accesibilidad e inclusión en estos espacios. En los parques se desarrollan senderos accesibles y propuestas pensadas para distintos públicos, incluyendo personas con discapacidad. Además, se prioriza mantener un entorno natural sin intervenciones sonoras artificiales, para preservar la experiencia del visitante y contemplar distintas sensibilidades.
La articulación con emprendedores locales también forma parte del modelo de gestión. En cada parque se integran productores y artesanos de la zona, con propuestas que reflejan la identidad regional. Desde productos derivados de la citronela en Moconá hasta artesanías en cerámica, tacuara u orquídeas en Santa Ana, la oferta se adapta al perfil del visitante y a cada territorio.
De cara al resto del año, se proyecta continuar con la incorporación de nuevas propuestas. Entre las últimas novedades, se habilitaron senderos adicionales tanto en el Parque Moconá como en el Parque de la Cruz, con el objetivo de ofrecer nuevas experiencias y fomentar el regreso de quienes ya conocen estos espacios.
Desde la Subsecretaría remarcan que el desafío principal es sostener el funcionamiento durante todo el año, con públicos diversos y en un contexto cambiante. En ese marco, la estrategia apunta a la adaptación constante y a consolidar a Misiones como un destino activo, con fuerte anclaje en la naturaleza y el turismo sustentable.




