Un profesor de la Escuela Normal N° 5 de San Ignacio impulsó a sus alumnos de quinto año a producir videos virales que muestran la cara positiva de la juventud misionera. Así, buscaron revertir la ola de amenazas en redes sociales y reivindicar el compromiso de los estudiantes con la paz y la convivencia en las aulas.
Martín Barrios, docente de la Escuela Normal N° 5 de San Ignacio, relató la sorpresa que sintió ante la ola de mensajes violentos que circularon por redes sociales y afectaron a diversas instituciones educativas del país. El profesor de quinto año impulsó a sus alumnos a generar una campaña de concientización, ya que consideró necesario revertir esa situación.
“Tenemos que cambiar esto, tenemos que dar vuelta esto porque realmente tenemos que dar un mensaje desde la juventud. Pueden ser algunos que se estén prendiendo en esta oleada, pero no son todos”, afirmó Barrios. Explicó que, mientras la policía realizaba tareas de investigación científica en la escuela, los estudiantes dedicaron la tarde del viernes a armar videos para difundir en las redes sociales, sobre cómo proceder y qué evitar ante este tipo de situaciones.
Para el docente, los alumnos estaban profundamente impactados con lo que sucedía. “No podían creer que exista tal nivel de violencia”, sostuvo. Agregó que los jóvenes de quinto año, inmersos en la alegría de su último ciclo escolar, vieron alterado el clima institucional por la situación, lo cual incluyó la prohibición de usar celulares en ciertos espacios y la restricción para acceder a los baños. El profesor destacó la calidad humana de sus estudiantes, a quienes describió como “lo mejor del mundo”.
Barrios puntualizó que sus alumnos estaban “muy consternados por lo que estaba sucediendo y además sentían este temor de que podían llegar a la escuela y podía suceder algo que realmente pongan en riesgo su vida”. El educador resaltó el deseo de los jóvenes por estudiar en un ambiente de tranquilidad. “Ellos quieren estudiar en paz, quieren estudiar felices, ni siquiera tuvimos problemas en el Último Primer Día de clases, imagínense cómo es el clima institucional en nuestra escuela y venir a suspender las clases o hacer algo en contra de ellos en este momento era algo muy feo para ellos”, precisó.
La respuesta de la juventud
El profesor de San Ignacio hizo hincapié en la necesidad de cambiar la percepción negativa sobre los jóvenes. “La verdad que nosotros tratamos de correr la mirada de ese lado y mostrar lo bueno de la juventud, porque realmente nuestra juventud tiene cosas muy buenas y ahí estamos los docentes que tenemos que apoyarlos, que tenemos que estar con ellos, que tenemos que motivarlos a ser mejor personas cada día y que esto no pueda suceder nunca más”, manifestó. La campaña de videos, protagonizada por alumnos de quinto año, alcanzó más de 80.000 reproducciones en redes sociales.
Barrios también se refirió al rol de las redes sociales y la responsabilidad en el entorno digital. “Nosotros trabajamos muchísimo la responsabilidad en redes sociales, lo que compartimos, cómo lo compartimos, lo que se puede compartir y lo que no se puede compartir”, explicó. Añadió que abordan casos de bullying y acoso, enfatizando que la responsabilidad es tanto en la vida real como en la virtual. Si bien los estudiantes manejan con habilidad la creación de videos y el uso de plataformas, el docente consideró fundamental la guía del profesor para discernir qué es apropiado y qué no. El docente contó que debió desactivar los mensajes en Instagram porque muchos adolescentes, incluso de otras provincias, sumaron comentarios “muy feos” y ajenos al propósito original de los videos.
Consecuencias y el rol de la sociedad
Consultado sobre las posibles sanciones para los responsables de las amenazas, como el cambio de escuela o la virtualidad, Barrios sostuvo que los adolescentes y estudiantes siempre deben permanecer dentro de la institución educativa. “Siempre dentro de la escuela podemos trabajar con ellos, podemos educarlos, podemos enseñar, podemos mostrarles el camino correcto”, argumentó. Si bien no se pronunció sobre si deben permanecer en la misma escuela o cambiar, el educador enfatizó que los adolescentes deben comprender que no todo es gratuito en la vida y que las acciones tienen consecuencias.
En su perspectiva, las consecuencias podrían incluir trabajos voluntarios dentro de la escuela o acompañamiento a estudiantes con dificultades de aprendizaje, siempre con la participación activa de las familias.
“Si nosotros promovemos mensajes de odio, realmente ¿qué podemos esperar de los jóvenes que están aprendiendo a ser personas en este mundo?”, cuestionó Barrios. Hizo un llamado a detener la violencia a nivel mundial y nacional, y a ofrecer a los estudiantes “modelos y buenos ejemplos a seguir porque se están formando”. Concluyó que la escuela debe fomentar la paz, la integridad y la comunidad, y que los adultos, desde los medios, los docentes y las familias, deben ser ejemplos positivos para los jóvenes.







