Fabricantes e importadores del sector automotriz cuestionan la exención del 35% en aranceles de importación para vehículos híbridos y eléctricos de origen chino, lo que genera una competencia desigual. Un cupo de 40.000 unidades se beneficia de esta medida, y distorsiona el mercado local.
Fabricantes e importadores de la industria automotriz manifestaron una fuerte inquietud ante la próxima licitación de autos híbridos y eléctricos, que abrirá a mitad de año para el período 2027. Proponen ampliar el límite máximo actual de USD 16.000 FOB, o eliminarlo por completo, a fin de que el programa de exención del arancel de importación extrazona del 35% abarque a todas las marcas y no se restrinja casi de manera exclusiva a vehículos chinos.
El reclamo se fundamenta en que esta medida representa una subvención estatal que favorece a un grupo específico de marcas. Las automotrices chinas, gracias a su escala industrial y acceso preponderante a la tecnología de movilidad eléctrica, consiguen precios por debajo de ese máximo, una situación que las compañías occidentales no alcanzan.
Un alto ejecutivo de la industria automotriz expresó el descontento del sector y señaló la percepción pública sobre los precios de los vehículos. “Es común leer en las redes que la gente se queja por los precios de los autos nacionales o regionales, que son más caros que los chinos. A mí me gustaría competir con ellos sin arancel también, porque hoy la cancha está inclinada injustamente. Ellos se benefician y la gente se enoja con nosotros”, manifestó.
La diferencia de precios resulta significativa. Un empresario del sector comparó el Toyota Yaris Cross con el MG ZS, ambos híbridos del segmento B, para ilustrar esta disparidad. “Si quieren competir no hay problema, compitamos. Pero que ellos lo hagan pagando el arancel extrazona. Hoy leo a mucha gente quejándose del precio del Toyota Yaris Cross, por ejemplo, pero si le ponen el 35% al MG ZS, que también es híbrido del segmento B pero viene con el cupo, verán que el precio es muy similar o incluso mejor”, detalló.
Ventajas impositivas
Al analizar los números, el Toyota Yaris Cross híbrido tiene un precio de $48.457.000 en su versión más accesible y llega a $54.020.000 en la de mayor equipamiento. Por otro lado, el MG ZS se vende a USD 27.500 y USD 29.900, lo que equivale a unos $38.500.000 y $41.800.000, respectivamente, con un dólar oficial de $1.400. Sin embargo, si se le sumara el 35% de arancel a este B-SUV chino, sus precios subirían a $51.975.000 y $56.511.000, equiparando o incluso superando a sus competidores regionales.
La franja del mercado afectada, que considera modelos entre USD 30.000 y USD 40.000 (o entre $42.000.000 y $56.000.000), representó unas 170.000 unidades en 2025, sin incluir camionetas. El cupo de 50.000 autos híbridos y eléctricos, si se restan los aproximadamente 10.000 vehículos puramente eléctricos, beneficia a unos 40.000 modelos. Esto significa que un 21% de la competencia directa disfruta de una reducción de precio cercana al 35%.
Un alto ejecutivo de una automotriz puntualizó que esta situación genera una competencia desleal. “Que a un mercado de 190.000 autos le pongas un cupo de 40.000 vehículos a competir con ventajas impositivas no es justo, porque lo que está haciendo el Gobierno es subvencionar a una parte del mercado y no a otra. Pero lo que más molesta es que esa subvención se la llevan casi todas marcas que no producen nada, ni en el país ni en el Brasil. La aprovechan un par de marcas grandes como Ford y Chevrolet, pero la mayoría son chinas”, expresó.
El mismo ejecutivo añadió que esta ventaja fiscal también influye en la preferencia de los consumidores. “Si le ponen el arancel a esos 40.000 autos, probablemente la mitad de los clientes compren marcas conocidas, instaladas en el país, con respaldo y garantía. El ejemplo lo tenés con la Ford Territory, un auto desarrollado y producido en China, que es el auto híbrido más vendido del mercado. Si no tuviera el escudo de Ford, probablemente tendría mucha menor aceptación”, concluyó.
Modelos afectados
Numerosos modelos se ven en desventaja frente a los vehículos que ingresan con la exención arancelaria. Entre ellos se encuentran el Chevrolet Tracker (tres de sus cuatro versiones), la mitad de las versiones del Citroën Aircross, las tres versiones más altas del Fiat Pulse, el Fiat Fastback, el Honda HR-V, el Jeep Renegade, el Nissan Sentra, tres de las cuatro versiones del Nissan Kicks Play, el Peugeot 2008, las tres versiones más altas del Renault Kardian, el Renault Duster, el Toyota Corolla, el Toyota Corolla Cross, las versiones superiores del Volkswagen Tera, el Volkswagen Virtus, el Volkswagen Nivus, el Volkswagen T-Cross, el Hyundai Creta y el Kia Seltos.
A esta lista se suman lanzamientos recientes entre fines del año pasado y principios de 2026. Algunos de ellos son el Nuevo Nissan Kicks, el Honda WR-V, el Yaris Cross, el Renault Boreal y el Kia K4. Si bien aún no hay una medida anual precisa del impacto de estos nuevos modelos, las ventas de los primeros meses sugieren una cuota de mercado significativa, que podría sumar unas 20.000 unidades al mercado afectado.








