La investigación sobre el patrimonio del vocero presidencial ingresa en una etapa clave con la citación de cuatro testigos. El fiscal Gerardo Pollicita busca determinar el origen de los fondos de dos hipotecas, mientras el juez Ariel Lijo levantó el secreto fiscal de las involucradas.
La investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito que involucra al vocero presidencial, Manuel Adorni, ingresará en una etapa decisiva esta semana. El fiscal federal Gerardo Pollicita citó a declarar como testigos a cuatro mujeres que aparecen como sus acreedoras en operaciones inmobiliarias que están bajo análisis judicial.
Las primeras en testificar, este lunes, serán Graciela Isabel Molina, comisario retirada de la Policía Federal, y su hija Victoria María José Cancio, también integrante de la fuerza. Ambas figuran como prestamistas de un crédito de 100.000 dólares que Adorni obtuvo con una hipoteca sobre su primer departamento, ubicado en el barrio porteño de Parque Chacabuco.
Según consta en la escritura, Molina aportó el 85% del préstamo y su hija el 15% restante. El acuerdo pactó la devolución en un plazo de dos años, con una tasa de interés del 11% anual y pagos mensuales. La fiscalía investiga si ese dinero se utilizó para comprar una casa en un club de golf privado en Exaltación de la Cruz.
El miércoles deberán presentarse en tribunales las otras dos testigos. Se trata de Beatriz Alicia Viegas y Claudia Bibiana Sbabo, dos jubiladas que le vendieron a Adorni su nuevo departamento en Caballito. El funcionario pagó 30 mil dólares y firmó una hipoteca privada por los 200 mil dólares restantes, que debe saldar en noviembre próximo sin que se le apliquen intereses.
La lupa sobre los fondos
El fiscal Pollicita solicitó información fiscal, patrimonial y económica de las cuatro mujeres para establecer si tenían capacidad para justificar los “mutuos, créditos y/o garantías hipotecarias”. Debido a esto, el juez Ariel Lijo levantó su secreto fiscal. En su última declaración jurada, Adorni detalló una deuda de 43.860.000 pesos con Molina y otra de 7.740.000 pesos con Cancio.
Además, Pollicita les hizo saber a las testigos, en especial a las vendedoras del departamento de Caballito, que deben asistir a tribunales preparadas para facilitar el acceso al contenido de sus teléfonos celulares. La Justicia busca revisar “mensajes, audios, correos electrónicos, imágenes y registros de llamadas vinculados a las operaciones investigadas”.
La escribana Adriana Nechevenko, quien intervino en una de las operaciones, explicó en una entrevista previa con Infobae que ella fue quien conectó a las partes. La profesional detalló que la hipoteca del departamento de Parque Chacabuco se formalizó el 15 de noviembre de 2024 para comprar ese mismo día la propiedad en Exaltación de la Cruz. “Tengo clientes y acerqué a las partes”, dijo.
La causa judicial se inició por una denuncia de la diputada Marcela Pagano. El juez Lijo también investiga a Adorni por presuntas dádivas, a raíz de un viaje en avión privado a Punta del Este que realizó con su familia y que habría pagado el periodista Marcelo Grandío, cuya productora obtuvo contratos con la TV Pública.
Fuente: Infobae








