Representante de la industria en el INYM explicó por qué se rechazó fijar un precio de referencia para la yerba mate

Gerardo López, director por la industria en el INYM, detalló que la votación negativa para establecer un valor testigo se corresponde con lo que establece el DNU 70/2023. Además, remarcó la responsabilidad personal de los directores ante la ley.

El director por el sector industrial en el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), Gerardo López, explicó los motivos que llevaron a una mayoría del directorio a rechazar la propuesta para establecer un precio de referencia para la materia prima. El representante aseguró que la decisión se basó en la recomendación de los asesores legales del organismo, quienes advirtieron que la medida podría contraponerse con el nuevo marco normativo que rige al instituto tras el decreto 70/2023.

Gerardo López en Radio República

En la sesión de la semana pasada, se pretendía fijar un valor testigo para la hoja verde. Sin embargo, la propuesta no prosperó. López aclaró que antes de la votación se consultó al área de legales y al síndico del INYM sobre la viabilidad de la acción. “El INYM cambió su naturaleza a partir del decreto 70/2023, y después, reforzado con el decreto 812. Había entrado un pedido del director Maciel, de establecer un precio, no sé si de referencia, corresponde, sino un precio tentativo. Eso se analizó en su comisión, se le pidió tanto al área de legales como al síndico, en virtud de este nuevo marco que nos rige, que evalúen la factibilidad de esa acción”, relató.

El director industrial puntualizó que los asesores emitieron una opinión y, al momento de la votación, los representantes de la industria actuaron en concordancia con esas sugerencias. La idea, según detalló, era publicar un precio testigo en una pizarra o en los secaderos, una acción que, a la vista de los analistas legales, se contrapone con los decretos que modificaron las facultades del instituto.

Responsabilidad personal y marco legal

López también puso énfasis en la responsabilidad que asume cada director del INYM con sus decisiones, la cual excede la mera representación sectorial. Sostuvo que cualquier acción que contravenga la normativa vigente podría acarrear consecuencias a título personal, un factor determinante en la votación. “Los directores no solo somos responsables ante nuestros mandantes, por así decirlo, por los hechos que hacemos en el directorio, sino también somos responsables de manera personal por las acciones que tomamos. Si esa acción se contrapone con la norma que rige, bueno, ya es un poco responsabilidad particular de cada uno”, afirmó.

El representante industrial insistió en que el decreto 70/23 recortó plenamente las facultades del INYM en la fijación de precios y cambió el sentido de la función del instituto. Debido a este nuevo escenario, López consideró que sería irresponsable de su parte arriesgar un valor para la materia prima. “Hoy esa posibilidad no se puede hacer, entonces sería yo muy irresponsable decirte, no, el precio debería ser tal o cual”, manifestó.

El desafío del precio en góndola

Consultado sobre la construcción actual de los precios y la situación económica del sector, López reconoció que es un escenario complejo y que no hay una solución única. Admitió que toda la cadena yerbatera coincide en que el valor del producto en las góndolas de los supermercados es bajo en comparación con otros alimentos. Para el director, el principal desafío es lograr que el consumidor valide un precio superior que permita una mayor rentabilidad para todos los eslabones.

“En eso estamos todos de acuerdo, que la yerba es el producto más barato en la góndola del supermercado. Estamos todos de acuerdo de que gran parte del mal que nos aqueja a todos tiene que ver con los precios. Ese es el desafío, sobre eso tenemos que trabajar, cómo hacemos para que el consumidor valide un precio distinto del que está pagando hoy para que nos permita a todos tener un mejor pasar”, reflexionó.

Finalmente, López explicó que la fijación del precio final es el resultado de una negociación que cada empresa realiza de forma individual con las cadenas comerciales. “Así como te dije que el secadero tiene una serie de conceptos que forman el precio, el molino también, el paquete también tiene una serie de conceptos que forman el precio que se conoce como salida de molino, y bueno, después seguramente será propio de la negociación que cada industria realiza con cada cadena, con cada sector comercial”, concluyó.

LA REGION

NACIONALES

INTERNACIONALES

Últimas Noticias

Newsletter

Columnas