La sexta “juntada” de pesca recreativa convocó a familias y aficionados en la costanera posadeña. Con modalidad de devolución, el evento premia la mejor captura con una experiencia embarcada única.
La costanera de Posadas volvió a ser escenario de una tarde distinta, donde el río, las cañas y el encuentro marcaron el ritmo de una nueva jornada de pesca recreativa con devolución. La iniciativa, impulsada por el creador de contenido Agustín Acosta, reunió a familias, grupos de amigos y aficionados en la zona de pesca Manuel Llanes, con una consigna clara: disfrutar, compartir y cuidar el ecosistema.

“Esto es una juntada de pesca recreativa, sobre todo con devolución. Convocamos a través de las redes para que la gente venga a disfrutar en familia y con amigos”, explicó el organizador, quien además destacó que ya se trata de la sexta edición del encuentro. Sin costo de inscripción ni requisitos, la propuesta apunta a fomentar la actividad desde un lugar inclusivo y accesible.
El evento tuvo como incentivo un premio especial: una jornada completa de pesca embarcada, una experiencia poco habitual en la provincia. “Queremos empezar a impulsar este tipo de propuestas para que quienes pescan desde la costa también puedan vivir la experiencia embarcada”, señaló Acosta.

Finalmente, el primer puesto quedó en manos de Ángel, un joven pescador posadeño que se impuso con una boga de 30 centímetros. “Estoy bastante emocionado. Nunca pesqué embarcado acá en Posadas, así que sería algo único”, expresó tras confirmarse como ganador.
El encuentro también mostró una fuerte participación de familias y grupos organizados. Desde Oberá, por ejemplo, llegó la “Hermandad Misionera”, un grupo de pescadores que se acercó para compartir la jornada. “Vinimos más que nada a disfrutar entre amigos. Lo importante es pasarla bien”, comentaron.
Con carnadas variadas —desde maíz y masa hasta opciones más improvisadas— y un río que ofreció buen pique durante la tarde, la actividad se desarrolló en un clima ideal. A medida que cae el sol, los pescadores aseguran que suelen aparecer otras especies, lo que mantiene la expectativa hasta el final.
Más allá del resultado, la imagen que dejó la jornada fue la de una comunidad reunida en torno al río, donde la pesca se transforma en una excusa para el encuentro, el aprendizaje y el disfrute compartido.







