Las principales empresas del sector adhirieron a la iniciativa de YPF para contener las subas durante un mes y medio. La medida busca frenar el impacto de la escalada del petróleo Brent, que opera a US$110, mediante un acuerdo privado que fija un techo para el barril local.
Luego del anuncio de YPF, el resto de las petroleras que operan en el país se adhirieron al esquema excepcional para estabilizar los precios de las naftas y el gasoil durante 45 días. El objetivo es evitar que la suba del crudo internacional, impulsada por la guerra en Medio Oriente, se traslade a los surtidores y presione sobre la inflación.
Fuentes del sector informaron que las productoras y refinadoras pactaron un mecanismo de compensación sin intervención del Gobierno para no aplicar la escalada del petróleo Brent, que opera en torno a los US$110. Para lograrlo, los privados acordaron que el barril para el mercado interno oscilará entre US$90 y US$100 por el plazo establecido. Esto implica que las variaciones del crudo no se sentirán en el bolsillo del consumidor.
Sin embargo, el esquema no contempla otras variables que inciden en el valor final de los combustibles, como los impuestos, el precio de los biocombustibles o la cotización del dólar. YPF, que lidera el mercado con el 55% de participación en las ventas, suele marcar el ritmo que luego siguen las demás empresas para no perder competitividad.
El impacto en la inflación
La decisión llega en un contexto de fuertes aumentos, ya que hasta ahora la nafta y el gasoil acumulan un alza promedio del 25% desde el inicio del conflicto bélico. Esta situación provocó que, por primera vez, el litro de nafta súper y el gasoil superaran los $2000 en gran parte del país, con excepción de la Patagonia.
Este escenario presiona al alza a otros precios de la economía. De hecho, el ministro de Economía, Luis Caputo, admitió que la inflación de marzo estará por encima de lo esperado por el efecto directo de los aumentos en el surtidor.
Según un cálculo de Adcap Grupo Financiero, la diferencia entre la paridad de “importación” de las naftas y el valor que se paga en el surtidor se ubica ahora en un 20%. Aunque existe un atraso, la brecha comenzó a corregirse en las últimas semanas. El analista de la firma, Matías Cattaruzzi, explicó el panorama previo al conflicto. “Durante 2025 empezó a bajar el crudo y en la última parte del año el combustible local quedó por encima del import parity. Esto le dio bastante aire a la suba de combustibles en las primeras semanas del conflicto en Irán», afirmó.
Antes del estallido de la guerra, el precio del crudo internacional se ubicaba en torno a los US$72 por barril. Un mes después, ya cotizaba cerca de US$107, lo que representa un salto del 48,6% desde fines de febrero. Con información de TN.








