La especialista Natalia Villalba diferenció entre una molestia muscular, una contractura y una lesión. Advirtió que ignorar el dolor puede llevar a desgarros y recomendó la consulta profesional para evitar problemas crónicos. Además, destacó la importancia del calzado adecuado y el descanso planificado.
La práctica deportiva, tanto a nivel amateur como profesional, expone al cuerpo a exigencias que pueden derivar en dolores, molestias o lesiones. Ante la aparición de una señal de alarma, surge la duda sobre si es conveniente detener el entrenamiento o continuar. En Sala Cinco, programa del stream de Misiones Online y Radio Libertad, la kinesióloga Natalia Villalba (MP531 – MN11021) explicó las claves para interpretar las señales del cuerpo, prevenir lesiones graves y optimizar la recuperación.
En primer lugar, la profesional diferenció los tipos de malestar que puede sentir una persona que realiza actividad física. Sostuvo que no toda sensación de dolor es sinónimo de una lesión que obligue a un cese total. “Si bien hay muchas personas que les cuesta distinguir sinceramente un dolor muscular o un dolor en una zona del cuerpo de una lesión. Y ahí es cuando están entrenando, haciendo su actividad o disciplina y viene la pregunta: aparece el dolor, ¿sigo entrenando o dejo, abandono?”, planteó Villalba.
Para la licenciada, es fundamental identificar si se trata de una simple molestia, una contractura o una lesión deportiva. “La molestia en el cuerpo puede aparecer después de una actividad física. No es justamente una lesión. Entonces, ¿qué hacer ese día? ¿Paro o no paro? No, seguir entrenando, pero bajar la intensidad”, recomendó. Sin embargo, aclaró que una contractura presenta un cuadro diferente. “Ya es un dolor más localizado, hay una tensión en el músculo, te limita el movimiento. Si nosotros seguimos entrenando con una contractura tan fuerte, es un paso antes a una lesión, a un desgarro, a una distensión muscular, a un esguince”, advirtió.
El riesgo de la automedicación
Villalba señaló que uno de los mayores peligros es la tendencia a ignorar el dolor o recurrir a soluciones caseras sin supervisión, lo que puede agravar el cuadro. Según su perspectiva, la falta de información y la sobreexposición a contenido en redes sociales llevan a prácticas incorrectas que aumentan el riesgo de lesiones crónicas. “Existen los dos extremos. Si te lesionás, abandonás el deporte directamente porque uno realmente se bajonea. O que me pase, pero no voy a consultar a nadie, quedo en mi casa, hago reposo y que pase. No, eso no, porque a través del movimiento también a veces nos recuperamos”, afirmó.
Además, la kinesióloga alertó sobre el peligro de imitar rutinas sin la corrección de un profesional. “Lo que pasa es que hoy también en Instagram tenemos toda la información. Otra de las cosas importantes es que, si vas a ir al gimnasio, estés supervisado por alguien que te corrige la técnica. Hoy entrás en Instagram y hay un montón de ejercicios y los ves, sí, están buenísimos, pero no sabés si vos lo estás realizando bien, con la vestimenta adecuada, con la respiración, frente a un espejo. Alguien que te corrija la técnica, eso también es prevención”, puntualizó.
En esa línea, se refirió al equipamiento como un factor determinante, en especial el calzado, que puede ser el origen de múltiples dolencias. “Es una inversión a la salud. Es impresionante cómo los dolores de espalda, lumbares o mismo a veces la rodilla es a causa de un calzado, a causa de la pisada, de la falta de movilidad articular”, detalló.
El descanso como parte del entrenamiento
La especialista enfatizó que la recuperación es una parte tan importante como el ejercicio mismo. Respetar los tiempos del cuerpo, dormir lo suficiente y planificar los descansos son acciones que no solo previenen lesiones, sino que potencian el rendimiento. “No pasa nada si tenías planificado hoy cierto entrenamiento y vos sentís que tu cuerpo no, que necesitás descansar, que tuviste un día difícil. Tiene mucho que ver con tu día a día, cómo fue tu día laboral, cómo te sentiste, cómo estuvo el clima. Y en base a eso programar y planificar”, explicó.
En este contexto, Villalba reveló una técnica específica para la elongación que puede mejorar notablemente la flexibilidad y la recuperación muscular. Contrario a la creencia popular de estirar inmediatamente después de la actividad, la kinesióloga ofreció una alternativa con mayores beneficios. “Se recomienda, porque ya está estudiado, que después de dos horas de la actividad física elongar en tu casa, tener una colchoneta, elongar, elevar las piernas para ayudar al retorno venoso. Eso ayuda muchísimo a la flexibilidad. La flexibilidad es una cualidad física, así como entrenás la fuerza y la resistencia”, cerró .
Ver esta publicación en Instagram







