La escalada del conflicto en Irán impacta en los mercados globales y locales. El crudo sube más del 2% y fortalece al dólar. En Argentina, los bonos operan con volatilidad y el salario mínimo ya tiene menor poder de compra que en la crisis de 2001.
La jornada financiera de este lunes comenzó con una fuerte influencia del escenario internacional, donde la intensificación del conflicto en Medio Oriente generó un nuevo aumento en el precio del petróleo. La situación presiona sobre los mercados globales y repercute directamente en la economía argentina, que enfrenta una suba del dólar, volatilidad en los bonos soberanos y un riesgo país que se consolidó por encima de los 600 puntos básicos.
El contexto externo se agravó después de que Donald Trump amenazara con «apoderarse del petróleo de Irán» y se registrara un nuevo ataque del grupo hutí de Yemen contra Israel. Ante este panorama, el petróleo experimentó un alza superior al 2%, lo que provocó caídas de hasta el 3% en las principales bolsas de Asia. En respuesta, influyentes instituciones financieras de Wall Street recalibraron sus proyecciones. Bank of America (BofA) advirtió que la guerra produce un doble efecto con un fortalecimiento del dólar a corto plazo y un riesgo de interrupciones en el suministro energético. Por su parte, JP Morgan y Pimco alertaron que los mercados subestiman el impacto de una posible desaceleración económica en Estados Unidos.
Mercados locales bajo presión
En el plano local, el dólar reaccionó a la incertidumbre y volvió a subir. El tipo de cambio mayorista se ubicó en $1.388, mientras que el minorista del Banco Nación avanzó a $1.410. El dólar blue, por su parte, se mantuvo en $1.415, pero el Contado con Liquidación (CCL) superó la barrera de los $1.470. La suba respondió a una mayor demanda de cobertura en una semana corta por los feriados de Pascuas. A pesar de la tendencia alcista, los bonos soberanos en dólares operaron con un comportamiento mixto. Los títulos Globales 2038 y 2041 lideraron las subas, pero los Bonares registraron bajas de hasta 0,5%. En este marco, el riesgo país medido por J.P. Morgan se mantuvo en torno a los 620 puntos básicos.
Por otra parte, el Banco Central (BCRA) dispuso una baja de los encajes bancarios, una medida que flexibiliza la administración de fondos de los bancos y abre una posibilidad para reactivar el crédito en pesos. En el mercado accionario, las acciones argentinas subieron con el impulso de YPF, que se benefició de un fallo favorable en la justicia de Nueva York por la estatización de 2012.
La crisis económica y la agenda política
Mientras los mercados financieros muestran volatilidad, los indicadores socioeconómicos reflejan una profundización de la crisis. Un informe de Inquilinos Agrupados reveló que el 70% de quienes alquilan tiene deudas. Además, el poder de compra del salario mínimo ya se ubica en un nivel inferior al de 2001, tras acumular una caída real de casi el 38% entre noviembre de 2023 y febrero de 2026. El empleo formal, en tanto, registró ocho meses consecutivos de caídas. Según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), el gasto público nacional se redujo 11,1 puntos porcentuales del PBI en los últimos 26 meses para sostener el superávit fiscal.
En el ámbito político, el Gobierno busca recuperar la iniciativa y reactivó la mesa política del oficialismo para ordenar prioridades y la agenda parlamentaria. La convocatoria intentó mostrar coordinación interna tras las tensiones de las últimas semanas. Simultáneamente, el cumpleaños de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, funcionó como un termómetro del poder interno. Su hermano, el Presidente, la saludó en redes sociales con un mensaje revelador. “Feliz cumpleaños Jefe… Viva la libertad carajo”, publicó. El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, también la definió como una pieza clave en la construcción del espacio político libertario.








