Escala la tensión en Medio Oriente: los hutíes de Yemen atacaron Israel y abren un nuevo frente en la región

El conflicto en Medio Oriente sumó un nuevo actor y elevó aún más la preocupación internacional. Los rebeldes hutíes de Yemen, alineados con Irán, lanzaron su primer ataque directo contra Israel desde el inicio de la guerra, en lo que representa un giro significativo en el escenario bélico.

La milicia, que controla amplias zonas del territorio yemení, se adjudicó el disparo de misiles balísticos contra objetivos que describieron como “sitios militares sensibles” en el sur israelí. Sin embargo, desde el ejército israelí aseguraron que el proyectil fue interceptado, evitando consecuencias mayores. El episodio se produjo durante la madrugada y se dio pocas horas después de que voceros hutíes insinuaran una posible intervención en el conflicto.

El portavoz militar del grupo, Yahya Saree, confirmó la operación a través de un comunicado difundido por el canal Al-Masirah, controlado por los insurgentes. En paralelo, las sirenas de alerta se activaron en distintas zonas del sur de Israel, incluyendo áreas cercanas a Beer Sheba, mientras que en Tel Aviv se registraron explosiones que obligaron a desplegar operativos de emergencia en varios puntos de la ciudad.

La ofensiva de los hutíes se enmarca en una creciente coordinación dentro del denominado “eje de la resistencia”, integrado por actores respaldados por Irán, como Hezbollah. En las últimas horas, tanto Teherán como sus aliados regionales intensificaron sus acciones contra Israel, ampliando el alcance del conflicto.

En ese contexto, Israel había llevado adelante ataques contra instalaciones nucleares iraníes, en una señal de endurecimiento de su postura frente a Teherán. La respuesta iraní no se hizo esperar: misiles impactaron en una base en Arabia Saudita, provocando daños materiales y dejando heridos, incluidos efectivos estadounidenses.

Más allá del plano militar, el ingreso de los hutíes genera alarma por su posible impacto en rutas estratégicas del comercio global. El grupo ya había demostrado su capacidad para alterar el tráfico marítimo durante episodios previos del conflicto en Gaza, cuando atacó buques en el Mar Rojo. Ahora, el foco vuelve a posarse sobre el estrecho de Bab el-Mandeb, un paso clave que conecta esa vía con el golfo de Adén y que resulta vital para el transporte de petróleo y mercancías hacia el Canal de Suez.

Este corredor marítimo, por donde circula una porción significativa del comercio mundial, podría volver a quedar bajo amenaza si los hutíes reanudan ataques contra embarcaciones comerciales. La sola posibilidad ya genera inquietud en los mercados energéticos y en la seguridad de las cadenas logísticas internacionales.

El grupo insurgente, que mantiene el control de la capital yemení Saná desde 2014, había permanecido al margen de la actual escalada, aunque con advertencias previas. Su líder, Abdul Malik al-Huthi, había anticipado días atrás que responderían militarmente si la situación lo requería, dejando abierta la puerta a una intervención directa.

En paralelo, analistas advierten que una eventual alteración en el flujo de hidrocarburos a través del estrecho de Ormuz podría redirigir aún más tráfico hacia el Mar Rojo, aumentando la relevancia del Bab el-Mandeb y, con ello, el margen de acción de los hutíes.

El conflicto, que se intensificó tras los ataques de Hamas en octubre de 2023 y la posterior ofensiva israelí en Gaza, continúa ampliando sus fronteras. La entrada en escena de Yemen no solo agrega un nuevo frente militar, sino que también incrementa el riesgo de una desestabilización regional de mayor escala, con consecuencias que podrían sentirse mucho más allá de Medio Oriente.

Con información de La Nación.

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