Combustible: dueño de estaciones de servicio en Misiones atribuyó la suba al “monopolio de YPF” y a la Guerra en Medio Oriente

El empresario misionero Nicolás Brea advirtió que el conflicto en el Estrecho de Ormuz, en Medio Oriente, genera un cuello de botella en el transporte de petróleo. A partir de ese escenario y de la liberación de precios del Gobierno nacional, analizó la suba de los combustibles y afirmó que YPF, con el 67% del mercado, lidera los incrementos en Argentina a través de su modelo de micropricing.

Entrevista Radio República

Brea analizó las causas detrás de los recientes aumentos en los combustibles y advirtió que los precios se mantendrán elevados debido a una crisis logística internacional. Según su perspectiva, el problema no reside en la falta de producción de petróleo, sino en las dificultades para transportarlo de manera segura.

En ese sentido, señaló que la tensión geopolítica en el estrecho de ormuz es el factor principal que condiciona el mercado. “Con este tema del cierre del estrecho de ormuz, donde pasa una gran cantidad, hay un problema de logística. Los pozos están, las petroleras están produciendo y las destilerías producen. No hay forma de transportarlo hoy bajo el riesgo de que no implosione un barco vía un dron submarino. Mientras eso no se dé, el barril va a seguir a valores exponencialmente altos”.

Además, el empresario trazó un paralelismo con crisis anteriores y mencionó que el valor actual del barril no se registraba desde el año 2001. En ese momento, la situación se vinculaba a la inestabilidad en Venezuela, uno de los tres grandes productores de crudo pesado junto a Medio Oriente y Rusia.

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Para mayor profundidad, el estacionero detalló la evolución del precio en el surtidor. “Partamos de la base de que si tenemos presente la última parte del gobierno del presidente Alberto Fernández y los dos años y medio de cómo se indexó el precio, que pasó de $130 a $370 en la última parte del presidente Fernández. Y de $370 a %1600, que es cuando empezó a subir ahora por el tema de la guerra, entre actualización de impuestos y nuevas bases imponibles o nuevos precios que se dieron sobre los básicos, el combustible aumentó un 1300%, pero también toda la energía aumentó”, sostuvo.

Consultado sobre las medidas del Gobierno, como la suspensión de un impuesto y el aumento del corte con bioetanol, Brea ofreció una explicación técnica. Consideró posible que se suspendiera la actualización de impuestos internos, un componente importante del precio final. Sobre el segundo punto, confirmó que una mayor proporción de biocombustibles permite reducir el costo base del litro de nafta.

El especialista explicó cómo se compone el precio final que pagan los consumidores. “El costo del básico indexa directamente por el precio del barril Brent, que es donde indexa Argentina hoy, que está a 110 dólares. Sobre ese costo del básico, cuando indexa, estamos en 100, pasamos a 110, aumentó 10%. Sobre ese 10% indexan después todos los impuestos, el impuesto interno, el IVA, las tasas hídricas y todo lo que conlleva el litro final”.

Para el empresario, la estrategia actual responde a una decisión política de la gestión presidencial. “Está claro que el actual presidente o la actual gestión decidió liberar los precios y basarse en lo que es el precio internacional del combustible, como usan todos el resto de los países, que es el barril Brent”, manifestó.

Un mercado sin competencia

El empresario desestimó el argumento de que la producción local debería garantizar precios más bajos para el consumo interno y citó el caso de Brasil como ejemplo. “Brasil es mayor productor que Argentina de combustibles, pero el litro de diésel X10 de Brasil hoy, depende del Estado, vale entre 9 y 10 reales. Si lo multiplicamos por 300,  da 3000. Por eso, depende de la política que lleva adelante la Secretaría de Energía del gobierno de turno”, comparó.

Otro factor que presiona sobre el precio del combustible en el país es según Brea la propia dinámica del mercado, en su opinión, carece de competencia real. Planteó que YPF, al controlar la mayor parte del mercado, es la empresa que marca el ritmo de los aumentos.

“El tema puntual que se da ahora, que no se dio en otros gobiernos, es que en esa atomización de demanda, quien viene marcando la suba del precio es quien tiene el 67% del mercado, que es YPF. Entonces, si YPF sube a través de su modelo de micropricing, es obvio que el resto de las petroleras, tanto Shell como Axion o Puma, que tienen el otro 35% de la torta de mercado distribuido, se van a acoplar. Esa es la verdad, eso es así en la energía”, arguyó.

“Esta es una situación de monopolización, evitando cartelización para que no entre la en la Secretaría la competencia, entonces subo yo ahora, mañana sube Axion, pasado sube Shell, pero el que viene a marcar la suba todos los días es la petrolera estatal”, sentenció.

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