La economía argentina registró en enero su segunda mejora consecutiva tanto en la comparación interanual como mensual, aunque el crecimiento continúa marcado por una fuerte heterogeneidad entre sectores.
De acuerdo a los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) mostró un incremento del 0,4% respecto de diciembre y del 1,9% en comparación con enero de 2025.

Los sectores que impulsaron la recuperación
El crecimiento interanual estuvo explicado principalmente por el desempeño del sector agropecuario, que registró un fuerte salto del 25,1%.
También aportaron al avance la energía y la minería, con una suba del 9,6%, y la intermediación financiera, que creció un 7,7%. Estos sectores lideraron la recuperación en el inicio de 2026, consolidando una tendencia que ya se venía observando durante el año anterior.
Industria y comercio, en terreno negativo
En contraposición, las principales incidencias negativas provinieron del comercio, que cayó un 3,2%, y de la industria manufacturera, que retrocedió un 2,6%.
La persistencia de estos sectores en baja refleja las dificultades del mercado interno, especialmente en un contexto de menor consumo y ajuste económico.
El comportamiento dispar de la actividad económica también se observa en el mercado laboral. Según los últimos datos, las actividades que impulsan el crecimiento no logran compensar la pérdida de empleo en los sectores más afectados.
En ese sentido, si bien el agro mostró un leve repunte en la generación de puestos de trabajo, tanto la energía como la intermediación financiera registraron caídas netas en el empleo desde la asunción de Javier Milei.
La semana pasada, el INDEC informó que el Producto Bruto Interno (PBI) creció 4,4% en el acumulado de 2025, aunque desde una base de comparación baja tras la caída de 2024.
A pesar de haber alcanzado un máximo histórico desde el inicio de la serie en 2004, el PBI per cápita aún se ubica un 9% por debajo del pico registrado en 2011.
En este escenario, la economía mantiene una dinámica de crecimiento desigual, con sectores que lideran la recuperación y otros que continúan en retracción, lo que plantea desafíos en términos de empleo y sostenibilidad del repunte.