La caída de precios en los 0km, impulsada por la calma del dólar y la quita de impuestos, genera un fuerte impacto en el segmento de segunda mano. Las ventas cayeron un 11,2% en el primer bimestre y desde el sector advierten que los propietarios deben aceptar la nueva realidad.
El mercado de autos usados atraviesa un período de reacomodamiento forzado por la nueva dinámica de los vehículos 0km. La desaceleración de la demanda, que se profundizó en los primeros días de marzo, encendió las alarmas en el sector, que ya registró una caída del 11,2% en las operaciones durante el primer bimestre del año.
La principal causa de este fenómeno se encuentra en los precios de los autos de segunda mano, que quedaron desfasados frente a un mercado de nuevos vehículos con fuertes rebajas y promociones. El contexto macroeconómico, con un dólar estable y una retracción general de las ventas, presionó a las terminales y concesionarias a ofrecer descuentos que superan el 15%. A esto se sumó la eliminación del Impuesto Interno, una medida que, si bien rige desde abril, ya provocó que las marcas anticiparan rebajas de hasta el 21%.
Este escenario de mayor competencia, con un stock que alcanza las 141.000 unidades 0km, obliga a los dueños de vehículos usados a revisar sus pretensiones. Sin embargo, en el sector señalan que existe una fuerte resistencia de los particulares a reconocer que su auto perdió valor en pocos meses.
La dificultad de ajustar los valores
Alejandro Lamas, secretario de la Cámara del Comercio Automotor, explicó que el proceso de ajuste es complejo debido a la naturaleza del mercado de usados. A diferencia de las automotrices que fijan un precio oficial, en este segmento cada dueño es un formador de precios, lo que ralentiza la corrección general de los valores. El referente puso en duda la viabilidad de mantener precios elevados y advirtió sobre la inevitable pérdida de valor.
“El mercado del usados se tiene que reacomodar por lo que sucede con los 0km. El dueño de un vehículo usado que pone un precio lógico, lo vende. El que se resiste, va a tardar en venderlo hasta que lo baje. Es un proceso. El problema en el mercado del usado, a diferencia de una fábrica que determina el precio de un 0km, es que hay tantos formadores de precios como hay autos a la venta. Son miles. Es muy difícil unificar los valores y que todos se muevan al mismo tiempo. Cuesta asumir la pérdida. Por más que en una agencia se le diga que el precio que pide es alto, para las condiciones del mercado, el dueño del auto se resiste a bajarlo”, afirmó Lamas.
Desde una agencia del sector relataron un caso que ilustra la situación actual y la transición que deben afrontar los propietarios. “El dueño de un Toyota Corolla Cross XEI, modelo 2024, se compró un SUV de Great Wall híbrido enchufable por u$s32.000. Lo atrajo el precio y el equipamiento que ofrecía. Quería vender su Corolla Cross a un precio similar. Se le explicó que su vehículo podía venderse hoy a u$s27.000 o un poco menos. Obviamente, no quería aceptar esa diferencia”, detallaron. Este ejemplo se repite a diario y refleja la brecha entre las expectativas de los vendedores y la realidad del mercado.
Por este motivo, se estima que el reacomodamiento de los precios de los usados demorará algunas semanas. En la medida en que los valores se sinceren, se espera una mejora en la demanda y una reactivación paulatina de las operaciones.
Fuente: A rodar post








