El director de Acuicultura, del Ministerio del Agro de Misiones, Guillermo Faifer, detalló que el kilo de pescado se vende a pie de estanque a entre $7.500 y $8.500. Sostuvo que, con un consumo provincial de solo 200 gramos por persona, el sector tiene un enorme potencial de crecimiento y no enfrenta competencia.
Guillermo Faifer – Entrevista FM Santa María de las Misiones
Con la proximidad de Semana Santa, los productores piscícolas de Misiones comenzaron la cosecha y venta de pescado en distintas localidades, con precios que se presentan como una alternativa competitiva frente a otras carnes. El director de Acuicultura y Desarrollo Pesquero, Guillermo Faifer, informó que el kilo de pescado entero y sin vísceras se comercializa a pie de estanque en un rango de $7.500 a $8.500.
El funcionario consideró que es un valor accesible si se lo compara con otros productos del mercado, lo que representa una oportunidad tanto para el consumidor como para el productor. Sin embargo, el principal objetivo del sector va más allá de la venta estacional. El gobierno provincial impulsa un proceso de formalización para que la producción misionera llegue a nuevos mercados. En esa línea, Faifer destacó la instalación de una nueva infraestructura en el sur de la provincia.
“Recientemente hemos instalado una sala de faena en la localidad de Apóstoles. Si bien todavía no está funcionando, lo preparamos para que los productores puedan procesar su producción ahí de una manera mucho más formalizada y de esa manera también llegar a otro tipo de mercado, y no que el consumidor vaya hasta el pie de estanque a comprar ese producto”, explicó. El director agregó que ajustan los protocolos para cumplir con las exigencias de bromatología y que los beneficiarios directos serán los ciudadanos de Apóstoles y zonas cercanas.
Uno de los datos que revela el potencial de la actividad es el bajo nivel de consumo de pescado de agua dulce en la provincia. Un estudio de mercado realizado en 2023 arrojó una cifra que dimensiona la oportunidad de crecimiento. Faifer puntualizó que el consumo per cápita es mínimo si se lo contrasta con la media nacional.
“Si tomamos solo en cuenta lo que es pescado de agua dulce, que entra todas las especies nativas como sábalo, boga, pacú, dorado, surubí, y lo que son de cultivos también, se consumen 200 gramos por persona. Cuando uno analiza esto es poquísima cantidad que se consume, si se toma en cuenta el valor a nivel nacional promedio que es 5 kilos per cápita. Pero si uno analiza, de esos 5 kilos el 99,9% es producto del mar”, afirmó.
Un negocio de alta rentabilidad
Para el director de Acuicultura, este escenario confirma que la piscicultura tiene un amplio margen para desarrollarse. “Por eso es importante mencionar que la piscicultura como actividad es un muy buen negocio y la otra ventaja que tenemos es que no hay competencia, o sea, no hay techo para la producción”, aseguró. Según el último censo sectorial, en Misiones hay más de 4.000 productores con estanques, de los cuales un 30% ya orienta su actividad a la comercialización por sobre el autoconsumo.
Desde el Estado, el acompañamiento se enfoca en la transferencia de conocimiento y herramientas para optimizar los resultados. Faifer sostuvo que el apoyo es fundamental porque el manejo de peces requiere técnicas específicas que difieren de otras producciones agropecuarias. “Aportamos asistencia técnica, capacitación, le damos todos los elementos para que ellos puedan desarrollarse. Eso no tiene costo para el productor. Y es importantísimo no solamente tener el estanque y los peces, sino saber cómo manejarlos y cómo hacerlos crecer”, manifestó.
Además, el funcionario se refirió a la importancia de aplicar metodologías precisas para asegurar el éxito del cultivo. “Necesitamos conocer algunos signos en el agua para entender cómo se desarrolla y aplicar técnicas como la biometría, que es un muestreo periódico para ver si están creciendo y cómo están creciendo. También otras técnicas, por ejemplo, no sembrar el alevín directamente al estanque de engorde, sino hacer pasos intermedios como la recría. De esa manera puedo tener seguridad de la cantidad de peces que engordo”, detalló.
Hacia una comercialización continua
Actualmente, la mayor parte de las ventas se realiza “a pie de estanque” en eventos de cosecha organizados en los municipios. Sin embargo, el objetivo es superar este modelo para establecer un circuito comercial formal y constante. Además de la nueva sala en Apóstoles, Faifer mencionó la planta frigorífica de la Cooperativa Agrícola Campo Viera como otra infraestructura clave.
“Buscamos que los productores se familiaricen con eso y comiencen a utilizarla para de esa manera llegar no solamente a la venta de pie de estanque, sino que puedan vender en restaurantes, en comedores, a otras instituciones, porque ese producto pasó por una sala de faena y sale de la misma enfriado o congelado”, proyectó.
Finalmente, el director explicó que la estrategia no se limita a la zafra de Semana Santa, sino que apunta a generar una oferta sostenida durante todo el año. “Lo que buscamos es que el productor no solamente comercialice en Semana Santa. A través de diferentes programas, ejecutamos este programa en Apóstoles con la idea de que el productor haga cosechas parciales y comercialice ahora, después a mediados de año y en la época de septiembre y octubre también. La única forma es hacer cosechas parciales y tener un manejo preciso de la producción”, concluyó. La piscicultura, con epicentro en la zona sur pero con productores distribuidos en casi todo el territorio, se consolida así como una actividad con un futuro promisorio en la provincia.
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