El exmandatario brasileño, quien cumple una condena de 27 años, fue trasladado desde el penal de Papuda a un hospital de Brasilia. Presentó un cuadro de fiebre alta y baja saturación de oxígeno. Su familia cuestionó las condiciones de detención y exigió arresto domiciliario.
El expresidente brasileño Jair Bolsonaro ingresó este viernes a una unidad de terapia intensiva en Brasilia. Los médicos le diagnosticaron una bronconeumonía bacteriana bilateral después de que se sintiera mal mientras cumplía su condena en prisión.
Un parte difundido por el hospital DF Star, que compartió su esposa Michelle Bolsonaro en redes sociales, informó que el exjefe de Estado, de 70 años, presentó un cuadro de “fiebre alta, caída de la saturación de oxígeno, sudoración y escalofríos”. Estos síntomas motivaron su traslado inmediato desde el complejo penitenciario hasta el centro médico de la capital brasileña.
Los estudios que le realizaron tras su ingreso confirmaron la “bronconeumonía bacteriana bilateral”. Por esta razón, los profesionales iniciaron un tratamiento con antibióticos por vía intravenosa y decidieron su internación en cuidados intensivos para un monitoreo permanente.
Actualmente, Bolsonaro cumple una condena de 27 años de prisión por su responsabilidad en un intento de subvertir el orden democrático tras las elecciones presidenciales de 2022, en las que lo derrotó el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva. Además, el expresidente enfrentó reiterados problemas de salud desde que lo apuñalaron en el abdomen durante un acto de campaña en 2018. Aquella agresión lo obligó a someterse a múltiples cirugías y desde entonces sufre complicaciones gastrointestinales.
Reclamo de prisión domiciliaria
La internación del expresidente reavivó las críticas de su entorno político y familiar sobre las condiciones de su detención. A la salida del hospital, su hijo y senador Flávio Bolsonaro cuestionó la decisión judicial que lo mantiene en la cárcel y reclamó que se le conceda el beneficio de la prisión domiciliaria por razones humanitarias.
Ante los periodistas, el legislador advirtió sobre el riesgo que corre la salud de su padre y apuntó contra el sistema judicial. “Están jugando con la vida de mi padre. Debería disponer como mínimo de la prisión domiciliaria humanitaria”, afirmó.
Sin embargo, el Supremo Tribunal Federal rechazó en varias oportunidades los pedidos de la defensa para que Bolsonaro cumpla su condena fuera de la cárcel. El tribunal argumentó que no existen fundamentos legales suficientes para modificar el régimen de detención.
El estado de salud del exmandatario se produce en un contexto político sensible en Brasil, a pocos meses de las elecciones generales de octubre. Aunque está preso, Bolsonaro todavía es una figura influyente dentro del espectro conservador y mantiene peso en la estrategia electoral de la derecha.
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— misionesonline.net (@misionesonline) March 18, 2024








