El técnico en seguridad vial Rubén Tamis analizó los obstáculos para obtener el carnet de conducir. En este sentido, mencionó que en Posadas existe una ordenanza municipal de 1993, que a su criterio es superior a la ley nacional, pero la mayoría de los profesionales desconoce, lo que limita el acceso a derechos.
Entrevista Radio Up
Las personas con discapacidad no tienen las mismas oportunidades que el resto de la población para acceder a una licencia de conducir. El principal obstáculo, según el especialista en seguridad vial Rubén Tamis, es el profundo desconocimiento de la normativa vigente, tanto por parte de los solicitantes como de los encargados de otorgar los permisos.
El experto explicó que, si bien hay una ley nacional que regula las adaptaciones vehiculares, coexiste una ordenanza municipal que ofrece mayores beneficios y garantías. “Hay límites que están estipulados en dos reglamentaciones. Esto es importante saber que hay una ley nacional que dice qué ciertas adaptaciones tienen que tener los vehículos, depende la discapacidad. Pero, paralelamente también existe -y la mayoría desconoce esto- una ordenanza municipal que coexiste que es diez veces mejor que la nacional. Se hizo en el año 93”.
En este sentido, el técnico remarcó que la falta de formación de quienes evalúan a los aspirantes se convierte en una barrera. “Yo creo que el problema está en que los profesionales que están en el otorgamiento de la licencia, muchas veces no saben que existe esta ley. Por eso tenemos que siempre conocer los derechos para poder reclamarlo”, puntualizó.
A modo de ejemplo, trajo a colación el caso de las personas con visión monocular. “Una persona con la visión monocular puede sacar su licencia de conducir, pero debe adaptar el vehículo con un espejo parabólico del lado de la falencia. Entonces, al tener esa curvatura no necesita girar la cabeza para ver todo el flanco”, aclaró.
El rol de las autoescuelas
Otro de los puntos críticos que identificó el especialista es la falta de preparación de las academias de manejo para instruir a personas con discapacidad. Tamis dirige una autoescuela desde hace 15 años y observó que muchos establecimientos no cumplen con los requisitos legales básicos para funcionar, lo que complica aún más la formación de estos conductores.
“La ley en el artículo 12, la Ley 24.449, que es la Ley de Tránsito, habla de la escuela de conductores y dice que debe tener doble comando completo. O sea, dos volantes, dos frenos, dos embragues, dos aceleradores y no todas cumplen eso”, advirtió.
Además, mencionó que la normativa exige «una habilitación y un seguro especiales», junto con instructores capacitados por un profesional. “En mi caso, yo muchas veces enseñé a personas con discapacidad hipoacúsica o anacúsica, y sacaron su licencia, que es esa mi especialidad, y también trato de asesorar de una forma desinteresada a todo aquel que me pregunte”, aseguró.
Con respecto a la evaluación práctica, el especialista aclaró que “no hay una prueba especial. Él debe superar las pruebas de práctica como cualquier persona con estos recursos que le van a permitir sacar la categoría F. Eso es muy importante. En las licencias de conducir hay diferentes categorías. La F es para vehículos con algún tipo de adaptación o la persona adaptada para alguna discapacidad puntual”.
Las consecuencias de la desinformación
La desinformación no solo afecta el proceso para obtener la licencia, sino también la convivencia vial cotidiana. Tamis señaló la confusión generalizada que existe sobre la señalética destinada a personas con discapacidad, en particular la diferencia entre los espacios para estacionar y aquellos exclusivos para ascenso y descenso.

“La gran confusión es que el símbolo universal, que es azul, que es una silla de rueda, representa la discapacidad. Hablo puntualmente del caso de Posadas, donde hay lugares que son para estacionamiento para personas con discapacidad, y hay otros lugares que son ascenso y descenso para personas con discapacidad, y ahí empieza la confusión”, explicó.
«Cuando es el lugar donde dice ascenso y descenso de personas con discapacidad, no puedo dejar estacionado el vehículo. Por ejemplo, un banco… También hay que reconocer que las personas con discapacidad piensan que pueden estacionar en cualquier lado y no es así. Hay un un ordenamiento, pero también es cierto que la señalética no es clara y toda la base es la desinformación porque esto no se difunde», agregó.
De esta manera, el entrevistado insistió en la necesidad de que los medios de comunicación cuenten con espacios dedicados a las normas de vialidad. “La pregunta recurrente que siempre me hacen: ‘¿Por qué manejamos tan mal?’ Y porque la gente no sabe… Por más que tenga una licencia, desconoce la mayoría de las leyes, y el que no sabe no va a poder cumplir la normativa si desconoce”, planteó.
Transportistas de personas con discapacidad paralizan el servicio en todo el país. ⚠️ Denuncian no recibir pagos del gobierno nacional desde octubre y la falta de combustible. Alertan colapso del sistema.https://t.co/LjjWBqtli6#Transporte #Discapacidad #Servicios pic.twitter.com/ZLE1JaTTX9
— misionesonline.net (@misionesonline) March 12, 2026

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