Conflicto en Medio Oriente | La UNESCO confirmó que la guerra dañó el patrimonio de Irán y exigió la protección de sitios culturales en la región

La agencia cultural de la ONU verificó el impacto de las hostilidades en cuatro sitios iraníes, entre ellos el Palacio Golestán de Teherán. El director del Centro de Patrimonio Mundial expresó su profunda preocupación y reclamó a las partes que resguarden la historia.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) confirmó que cuatro de los 29 sitios de patrimonio mundial de Irán sufrieron daños desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel. La agencia instó a todas las partes a proteger los excepcionales enclaves culturales de la región.

El director del Centro de Patrimonio Mundial, Lazare Eloundou Assomo, manifestó la inquietud del organismo ante el avance del conflicto. “La UNESCO está profundamente preocupada por el primer impacto que las hostilidades ya están teniendo en muchos sitios de patrimonio mundial”, declaró a Reuters. Además, añadió que también le preocupaban los sitios en Israel, Líbano y en todo Oriente Medio.

La organización verificó los daños en el suntuoso Palacio Golestán de la era Qajar en Teherán. Del mismo modo, constató afectaciones en el palacio Chehel Sotoun del siglo XVII y en Masjed-e Jāme, la mezquita más antigua del país, ambos ubicados en Isfahán. También se confirmaron deterioros en edificios cercanos al valle de Khorramabad, que incluye cuevas prehistóricas con evidencia de ocupación humana que data del 63.000 a. C.

Eloundou Assomo se refirió específicamente a la relevancia del palacio de Teherán, que la familia Qajar eligió como residencia real y sede del poder. “A veces incluso lo comparamos con el Palacio de Versalles en Francia, por ejemplo, y lamentablemente ha sufrido algunos daños. Desconocemos su alcance por el momento. Pero con las imágenes que hemos podido recibir, podemos confirmar claramente que se ha visto afectado”, afirmó.

Un video de Associated Press, grabado el 3 de marzo, mostró el estado del lugar. Cristales rotos de los techos de espejo cubrían los suelos junto con arcos quebrados, ventanas reventadas y molduras esparcidas bajo sus paredes de mosaico.

Un llamado a la protección

La velocidad y la magnitud de los daños ocasionados por la guerra preocuparon tanto a Irán como al Líbano. Ambos países enviaron esta semana una solicitud a la UNESCO para que añadiera más sitios a su lista de protección reforzada. Por su parte, la agencia compartió las coordenadas de los enclaves culturales clave con todas las partes y monitorea la situación.

El director del Centro de Patrimonio Mundial reclamó un cese inmediato de las agresiones contra estos lugares. “Exigimos la protección de todos los sitios de importancia cultural, todo aquello que narra la historia de todas las civilizaciones de los 18 países de la región”, declaró Eloundou Assomo.

El impacto en los sitios culturales no se limitó a Irán, sino que se sintió en todo Oriente Medio. La UNESCO también rastrea los daños en la Ciudad Blanca en Israel y en Tiro, en el Líbano, entre otros lugares.

En sintonía, el portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, se pronunció sobre las consecuencias del conflicto. “Lo que está sucediendo es evidente para todos: en estos conflictos cada vez más modernos, son los civiles quienes pagan el precio, es la infraestructura civil la que paga el precio, y todos hemos visto la destrucción de un patrimonio histórico invaluable”, declaró esta semana.

Hasta el momento, no está claro si los ataques estadounidenses o los israelíes causaron el daño. Las Fuerzas de Defensa de Israel dijeron que “no estaban familiarizadas” con las reclamaciones de daños a los sitios de la UNESCO, mientras que el Pentágono no hizo comentarios.

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