El uniformado fue capturado el 8 de diciembre de 2024 y permaneció detenido durante 15 meses en el centro de reclusión Rodeo 1. Su liberación se confirmó en las últimas horas.
El gendarme argentino Nahuel Gallo pasó 15 meses privado de su libertad tras viajar a Venezuela sin imaginar que quedaría detenido durante 448 días por el régimen de Nicolás Maduro, que utilizaba la captura de extranjeros como herramienta de presión política internacional.
Todo comenzó el 8 de diciembre de 2024. Gallo, que entonces tenía 34 años, ingresó al país desde Colombia a través del Puente Internacional Francisco de Paula Santander. Su destino era el estado venezolano de Táchira, donde planeaba visitar a su pareja y a su hijo.
Sin embargo, el gobierno venezolano, encabezado por Maduro y su ministro Diosdado Cabello, puso en duda los motivos del viaje. Sin presentar pruebas, lo acusaron de espionaje y de cumplir una supuesta misión encubierta. Fue incomunicado y detenido sin proceso judicial público, sin defensa legal independiente ni asistencia consular efectiva.
Desde Gendarmería Nacional Argentina aclararon que el uniformado se encontraba en Venezuela con licencia anual ordinaria autorizada y que su presencia en ese país no estaba vinculada a ninguna operación oficial. A pesar de ello, el reclamo no modificó su situación.
Mientras tanto, su pareja, María Alexandra Gómez, debió resguardarse junto a su hijo por motivos de seguridad y pidió reiteradamente su liberación, insistiendo en que el viaje respondía únicamente a una visita familiar.
Detención y aislamiento
Gallo fue trasladado al centro de detención Rodeo 1, uno de los establecimientos señalados por organismos internacionales por denuncias de violaciones a los derechos humanos. Allí permaneció recluido durante más de un año bajo un régimen de aislamiento, amenazas y presiones psicológicas.
Según testimonios de sobrevivientes, entre ellos el colombiano Iván Colmenares, los detenidos eran sometidos a tormentos y traslados constantes destinados a quebrar su voluntad. Durante ese período, el gendarme permaneció prácticamente incomunicado y sin información pública sobre su estado.
El Gobierno argentino reclamó su liberación desde el inicio del caso y presentó denuncias ante organismos internacionales como la ONU, la OEA y la Corte Penal Internacional.
Antes de su detención, Gallo llevaba una vida tranquila en Uspallata, Mendoza, donde prestaba servicio. Sus allegados lo describían como una persona reservada, disciplinada y muy cercana a su familia, especialmente a su hermana Daiana.
El primer contacto y la liberación
El primer indicio concreto sobre su situación surgió días atrás, cuando logró comunicarse por primera vez con su pareja durante una entrevista radial. En esa llamada, cargada de emoción y alivio, se confirmó que estaba con vida y detenido en Rodeo 1.
Para que ese contacto fuera posible, los extranjeros recluidos iniciaron una huelga de hambre exigiendo que se les aplicara la ley de amnistía aprobada por el régimen venezolano para presos políticos. Tras varios días sin alimentarse, las autoridades permitieron la comunicación.
Finalmente, en las últimas horas, se confirmó la liberación del gendarme argentino. “Está volando hacia la Argentina”, expresó su esposa, poniendo fin a una detención que se extendió durante 448 días y que mantuvo en vilo a su familia y al gobierno argentino.
Fuente: Infobae.
Discurso del Presidente Milei en la Apertura del 144° período de Sesiones Ordinarias del Congreso https://t.co/V8BLrYnrRX
— misionesonline.net (@misionesonline) March 2, 2026

Liberaron al gendarme Nahuel Gallo tras 448 días de detención en Venezuela y regresa a la Argentina


