El 25 de febrero de 1778 nació José Francisco de San Martín y Matorras. Su nacimiento se produjo en Yapeyú, cabeza de los 30 pueblos jesuíticos, como el menor de 5 hermanos. El pueblo ya dependía de Buenos Aires, expulsada la Compañía de Jesús.
Bien misionero, porque su legado está ligado a la epopeya del “Camino Jesuítico Guaraní”. Yapeyú es uno de esos pueblos, ubicados en la actual provincia de Corrientes, junto a San Carlos (cercano a Posadas), Santo Tomé y La Cruz.
Yapeyú -sobre el río Uruguay y una de las reducciones jesuíticas más prósperas- había quedado bajo el gobierno directo de España. El rey Carlos III había ordenado en 1767 la expulsión de los jesuitas y luego la economía, vida social y cultura se desbarrancó. Brasil terminó su destrucción en 1817.
Nuestra Señora de los Reyes Magos de Yapeyú, recordó el profesor mendocino Fabián Agostini, estaba al mando de Juan de San Martín y Gómez, padre del Libertador. Agostini pertenece a la Junta de Estudios Históricos de Mendoza (filial Maipú) y de la Asociación Cultural Sanmartiniana.
En Yapeyú se conserva la casa natal de San Martín, donde dio a luz su madre Gregoria Matorras. Y otros monumentos al Liberador de América se erigen en el Parque del Oeste de Madrid (Moncloa), y otros en Estados Unidos (Washington DC 1925 y en Nueva York 1951), Colombia (Bogotá 1941), Francia (París 1960) España (Madrid 1961 y Cádiz 1975), Perú (Pisco 1954), Bolivia (La Paz 1962), Brasil (Río de Janeiro 1972), México (México DF 1973), Bélgica (Bruselas 1975), República Dominicana Santo Domingo 1978) y Paraguay (Asunción 1988).
La estatua ecuestre que se encuentra en la plaza San Martín del barrio de Retiro, fue diseñada y construida por el francés Louis Joseph Daumas. Se trata de la primera estatua ecuestre de la Argentina. Hacia 1910, el escultor alemán Gustav Eberlein diseñó el basamento de granito rojo pulido sobre el que se eleva la figura del General, y los cuatro grupos escultóricos de las esquinas, que representan hitos en la campaña por la Independencia: «Partida hacia la Guerra», «La Batalla», «La Victoria» y «El Regreso del Vencedor».
Lo más notable de este recuento, podría ser el museo en la casa natal de Juan de San Martín y Gómez en Cervatos de la Cueza, provincia de Palencia, relató Agostini.
Más aún, frente al Ayuntamiento la alcaldesa Inmaculada Malanda Fernández, ordenó erigir un busto en homenaje, a quien no solo fue el padre del héroe argentino y latinoamericano. Don Juan, quien terminó su carrera como teniente coronel del Ejército de España también fue gobernador de Yapeyú. Antes, entre 1770 y 1774, fue administrador de la jesuítica estancia Calera de las Vacas, actual suelo uruguayo.
En ese paraje de Las Vacas y Víboras, hoy uruguayo, nacieron tres de los hermanos mayores de José, María Elena (1771-1852, casada en Madrid, con Rafael González y Álvarez de Menchaca, ambos padres de Petronila); Manuel Tadeo (1772-1851), militar español en la guerra contra Napoleón y jubilado como coronel; y Juan Fermín (1774-1822), enrolado en la Real Armada con final de su servicio a España, en Filipinas, donde fueron enterrados sus restos.
Ya en Yapeyú, nacieron Justo Rufino (1776-1832) miembro de los Guardias de Corps y combatiente por la independencia española. También José de San Martín integró por 20 años el ejército español y se destacó en la histórica batalla de Bailén, primera gran derrota de Napoleón.
Los padres, Juan y Gregoria nacieron y fallecieron en España, viviendo sin conocerse en pueblos separados por escasos veinte kilómetros. Se conocieron y casaron en Buenos Aires (1770). Gregoria Matorras era de Paredes de Nava, también de la provincia de Palencia, en el norte de España.
Gregoria, a sus 29 años, vino a Buenos Aires con su primo Jerónimo, más tarde gobernador de Tucumán. Juan la conoció en los viajes que Juan hizo a Buenos Aires. Por sus tareas en Calera de las Vacas, se casó por poder con la madre de San Martín. Esto le correspondió al capitán de Dragones Juan Francisco de Somalo, quien lo representó en el casamiento por poder, el 1 de octubre de 1770.
Conviene no dejar de mencionar la posición de otros historiadores quienes consideran a San Martín como hijo extramatrimonial de Diego de Alvear y la guaraní Rosa Guarú. Entre ellos se cuenta Hugo Chumbita. Lo que es indiscutible es que el Libertador compartió con niños guaraníes, el aprendizaje de sus primeras letras en Yapeyú.
Luego, a sus 8 años, sus padres y toda la familia se trasladaron a España. Hubo primero un paso por Buenos Aires, en 1781, donde la familia poseía dos casas en el barrio de Monserrat, que se alquilaba, y una más grande, sobre la actual calle Piedras, entre Moreno y Belgrano, en el barrio de San Juan, donde vivieron. A fines de 1783 embarcados en la fragata de guerra “Santa Balbina” llegaron a Cádiz en abril de 1784.
Estos tramos de la nota, que refieren a investigaciones del historiador Felipe Pigna, señalando que el Libertador consideró a Manuel Tadeo, robusto y bajo como su padre, como el mejor militar de todos sus hermanos. Falleció en Valencia en 1851.
Juan Fermín Rafael también se enroló en el ejército, y vivió mucho tiempo en Filipinas, donde formó familia y donde murió en 1822. Sus últimos descendientes llegaron a la década del 50 del siglo veinte. Aseguran que Justo Rufino era el hermano predilecto de José. También militar, lo acompañó en su exilio en Bruselas. Murió en Madrid en 1832.
En la calle La Solana, en el pueblo natal de Juan de San Martín, aún está la casa donde nació, transformada en la “Casa Museo General San Martín”. En la entrada la inscripción “De azores castellanos nació el cóndor que sobrevoló los Andes”, homenajea al Libertador de América. Y en la plaza de San Juan, en pleno casco antiguo del pueblo de Paredes de Nava, hay una estatua de Gregoria.
En Yapeyú se conservan las ruinas de la casa natal, construida con ladrillos de argamasa, hechos en las misiones. En la plaza central, cuidan un retoño de higuera, donde el niño José Francisco solía jugar.
Como recuerda Claudia Peiró en una nota periodística en Infobae, Juan Fermín Rafael, nacido en 1774, cuatro años mayor a Filipinas, fue trasladado a Filipinas en 1805. Allí lucho contra una revuelta musulmana, ya no regresó a España, falleció en Manila a los 48 años, el 17 julio de 1822, y fue sepultado en esa ciudad.
Otra controversia se abrió en cuanto al lugar de estudio de José de San Martín. Bartolomé Mitre indica que fue en el Seminario de Nobles, Madrid; y Fabián Agostini, el historiador mendocino, agrega que habría estudiado en una escuela de Málaga, citando al académico Francisco García Bazán, apoyado en un documento de arrendamiento descubierto por Alfredo Villegas.

El Camino de los Jesuitas | El “Camino Jesuítico-Guaraní” y su conexión con la Fe y la identidad regional
El Camino de los Jesuitas | Los 400 años de la proeza jesuítica-guaraní






