El máximo tribunal determinó que Donald Trump no podía aplicar gravámenes generales a las importaciones mediante una ley de emergencia. La decisión impacta en la política comercial estadounidense y habilita reclamos por más de USD 175.000 millones.
La Corte Suprema de Estados Unidos asestó un fuerte revés a la política comercial aplicada durante la presidencia de Donald Trump al anular los aranceles de emergencia impuestos por la Casa Blanca. El fallo tiene amplias repercusiones económicas y legales, ya que habilita a miles de empresas a iniciar el proceso de reclamo para recuperar los montos abonados durante la vigencia de la medida.
El máximo tribunal resolvió que el expresidente no estaba facultado a utilizar la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional de 1977 para imponer aranceles generales a las importaciones. Esa norma había sido el principal instrumento de la estrategia proteccionista de Trump, utilizada para gravar productos provenientes de países como China, Vietnam e India.
Durante meses, la política arancelaria impactó de lleno en sectores dependientes de cadenas globales de bajo costo, como bienes de consumo, industria automotriz, manufactura y confección. La anulación del esquema abre ahora la posibilidad de que el Estado estadounidense deba devolver más de 175.000 millones de dólares recaudados, de acuerdo con estimaciones del Penn-Wharton Budget Model.
La decisión judicial tuvo efectos inmediatos en los mercados financieros. En las bolsas de Estados Unidos y Europa se registraron subas en acciones de empresas que habían sido especialmente afectadas por los aranceles, entre ellas los grupos de lujo LVMH, Hermès y Moncler, que encabezaron las ganancias.
El fallo se produjo en un contexto de creciente litigiosidad. Desde abril, la política arancelaria generó una avalancha de acciones judiciales: el Tribunal de Comercio Internacional de Estados Unidos recibió más de 1.800 demandas vinculadas a los gravámenes, un número muy superior a las menos de veinte presentadas durante todo 2024. Entre las compañías demandantes figuran filiales del grupo Toyota, el minorista Costco, el fabricante de neumáticos Goodyear y la multinacional EssilorLuxottica.
Sin embargo, especialistas en derecho comercial advirtieron que la recuperación del dinero no será rápida. Nabeel Yousef, socio del estudio jurídico Freshfields, explicó que el principal obstáculo para las empresas será reconstruir con precisión los datos de importación necesarios para calcular los aranceles pagados. Señaló que la diversidad de regímenes y períodos de aplicación complejiza el proceso, incluso para grandes multinacionales que no siempre cuentan con la información sistematizada.
Con el precedente de la Corte Suprema, se espera que nuevas empresas se sumen a las demandas en curso. No obstante, desde el ámbito legal subrayan que la victoria judicial es apenas el comienzo de un largo recorrido administrativo. El fallo no implica devoluciones inmediatas, sino el inicio de una etapa compleja de reclamos y trámites que podría extenderse durante años.

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Golpe a la Casa Blanca: la Corte Suprema de Estados Unidos anuló los aranceles de Donald Trump






