Posadas | Día de los Enamorados: cientos de personas se retrataron durante el fin de semana delante del corazón del muelle de la Costanera

Cientos de vecinos y turistas se retrataron en el muelle de Posadas por el Día de los Enamorados. La estructura de hierro con forma de corazón transformó la imagen del paseo a la vera del río.

La costanera de Posadas incorporó un nuevo punto de referencia que modificó la dinámica del paseo costero durante el fin de semana de San Valentín. Una estructura de hierro con forma de corazón, emplazada sobre el muelle de los pescadores, convocó a cientos de ciudadanos que se apropiaron del espacio público. Desde el atardecer del sábado hasta el amanecer del domingo, el flujo de visitantes fue incesante en la capital misionera.

Si alguien que estaba en la ciudad de Posadas e ignoraba el arte de amar, se acercó al muelle de los pescadores y amó instruido por el corazón que apareció. El atardecer del sábado 14 de febrero, luego de un chaparrón y la salida del sol, se impuso sobre la estructura de hierro. El símbolo se alzó como una pieza fija sobre la base que resistió el viento proveniente del río. Esta instalación cambió la fisionomía del paseo habitual y atrajo la atención de los habituales caminantes y de los curiosos que se acercaron a observar el paisaje a la vera del Paraná.

Tal vez te interese: Turistas brasileños copan Posadas en el fin de semana extralargo y destacan el crecimiento de la ciudad y de su gastronomía

Durante toda la noche, el sitio se llenó de vecinos, visitantes y familias numerosas. El flujo de personas incluyó a grupos de amigos y adolescentes que celebraron sus quince años con retratos frente al río. Esta concurrencia coincidió con una oferta comercial que, durante la semana, marcó el pulso de la ciudad a través de ventas en joyerías, florerías y servicios de navegación nocturna.

La dinámica en el muelle no se detuvo durante la madrugada. Los grupos de personas se sucedieron frente al corazón rojo para obtener su fotografía. El movimiento de vecinos, turistas y visitantes se mantuvo firme hasta el amanecer. Al salir el sol, el muelle recuperó su calma habitual de todas las mañanas, ya con el corazón integrado al paisaje cotidiano. Durante el domingo, los frutos del amor se tradujeron en cientos de ciudadanos que continuaron con las fotografías y guardaron así un recuerdo permanente frente al río.

En un domingo de contrastes climáticos, con sol, calor y tormentas, turistas y residentes volvieron a disfrutar de los balnearios de Posadas

LA REGION

NACIONALES

INTERNACIONALES

ULTIMAS NOTICIAS

Newsletter

Columnas