El puertorriqueño inició sus tres noches en el Más Monumental con un show de casi dos horas ante más de 70 mil personas. Hubo guiños a la Argentina, invitados sorpresa y una versión salsa de “De música ligera” que hizo temblar el estadio.
Bad Bunny comenzó su serie de tres conciertos en el estadio Más Monumental con una noche que combinó euforia, emoción y una puesta en escena diseñada para convertir el recital en una verdadera celebración latinoamericana. Ante más de 70 mil personas, el artista puertorriqueño repasó su carrera, celebró sus recientes logros internacionales y reafirmó el vínculo con el público argentino.
El show arrancó minutos antes de las 21 con “LA MuDANZA” y, desde el primer acorde, el estadio respondió con una energía que no bajó durante casi dos horas. La seguidilla de hits incluyó “Callaita”, “Pitorro de coco”, “Weltita”, “Turista” y “Baile inolvidable”, consolidando una dinámica de fiesta constante.

En uno de los momentos más celebrados, el cantante apareció con la camiseta de la selección argentina número 19, en alusión a los primeros pasos de Lionel Messi, y llevó adelante el segmento de “La Casita”, un segundo escenario que replica una vivienda típica de Puerto Rico. Allí participaron artistas argentinas como Tini Stoessel, María Becerra y La Joqui, lo que elevó aún más la intensidad del estadio.
Mensaje de unión y emoción
En medio del show, Bad Bunny hizo referencia a las últimas semanas de su carrera, marcadas por la obtención de premios Grammy y su participación en el show de mediotiempo del Super Bowl. “Estaba loco por volver a mi gira y por volver a Argentina. Después de dos semanas muy intensas, se siente como volver a casa”, expresó.
El artista también dedicó palabras a la hermandad latinoamericana y al poder de la música como espacio de encuentro: “Este show se trata de la unión de Argentina con Puerto Rico y América Latina”.
El homenaje a Soda Stereo
Uno de los pasajes más emotivos de la noche llegó cuando un grupo de músicos interpretó una versión en ritmo salsa de “De música ligera”. El clásico compuesto por Gustavo Cerati y Zeta Bosio fue coreado por todo el estadio, que respondió con una ovación cerrada y convirtió el tributo en uno de los puntos más altos del recital.
El cierre incluyó temas como “Ojitos lindos”, “El apagón” y “DtMF”, consolidando una puesta que mezcló perreo, introspección y celebración.
Cambios en la segunda fecha
Por cuestiones climáticas, la organización anunció que el show del 14 de febrero se adelantará una hora: apertura de puertas a las 16, Ramma a las 18, Chuwi a las 19 y Bad Bunny a las 20.
Con tres fechas agotadas en el estadio más grande del país, el artista confirmó su estatus como uno de los fenómenos globales del momento y dejó claro que su vínculo con la Argentina atraviesa una nueva etapa de consolidación.

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