El ministro Pablo Cococcioni anunció este miércoles el fin de las medidas administrativas contra los efectivos manifestantes y prometió un sueldo cercano a la canasta básica para los rangos iniciales. Sin embargo, los uniformados mantienen el reclamo, exigiendo soluciones de fondo.
El ministro de Seguridad de Santa Fe, Pablo Cococcioni, confirmó este miércoles el levantamiento de las sanciones impuestas a los policías que protestaron en Rosario. A pesar de la medida y la promesa de acercar el sueldo básico a la canasta familiar, el conflicto salarial y laboral persiste en la fuerza provincial.
La protesta inició el lunes por la noche frente a la Jefatura de la Policía de Rosario, en Ovidio Lagos al 5200. Los uniformados, con un régimen horario de doce horas de trabajo y treinta y seis de descanso, reclaman un aumento salarial y mejores condiciones laborales. Además, exigen demandas vinculadas a la salud mental del personal y denuncian que no llegan a mitad de mes con sus ingresos.
En un intento inicial por descomprimir la tensión, el gobierno santafesino anunció el pago de un plus salarial de 500.000 pesos para quienes se desempeñan en las principales ciudades y 250.000 pesos para los choferes de patrulleros. Sin embargo, la medida no logró frenar el reclamo, ya que los policías piden un aumento salarial, no un bono. Ante la continuidad de las manifestaciones, el martes por la mañana el gobierno de Maximiliano Pullaro endureció su postura y aseguró que existían maniobras políticas detrás del conflicto, lo que derivó en que veinte policías fueran pasados a disponibilidad y la fiscalía de Rosario abriera causas penales por incumplimiento de funcionario público.
De acuerdo con lo que publicó Cadena 3, durante la madrugada de este miércoles hubo una reunión entre las partes. En ese contexto, mientras empezaba un sirenazo frente a la Jefatura, el jefe de la Policía de Santa Fe, Luis Maldonado, les dijo unas palabras a los uniformados pasadas las 7. “No va a haber más disponibilidades. Tenemos que mostrar la disposición y la buena voluntad. Para que esto no se siga dilatando tenemos que salir a la calle [a cumplir funciones]”, indicó Maldonado. Agregó que trece pases a disponibilidad se van a levantar: “No lo dilatemos más. Empecemos a avanzar para no complicar más la situación de otros compañeros. Tenemos que demostrar la voluntad del acuerdo de la madrugada”.
Pasadas las 9.30, el ministro Cococcioni realizó anuncios tras las negociaciones. Luego de asegurar que, a pesar de las protestas, se garantizó la seguridad de la ciudad y de la provincia, el ministro santafesino negó que las autoridades se hayan negado al diálogo. “Hacemos un profundo llamado a la reflexión a los pocos efectivos que aún quedan en una actitud remisa y los instamos a que depongan la actitud y pasen por jefatura, retiren su arma y se reintegren de manera inmediata. El gobierno escucha a la fuerza de seguridad y en este momento no hay razón para seguir en esa actitud”, sostuvo. El funcionario pidió: “Ante todo, quiero instar al escaso personal que todavía queda en una actitud de no recuperar la normalidad de servicio, a quienes hubieran sido objeto de medidas administrativas, se presenten, tomen el arma, el chaleco y se reintegren al servicio”. A modo de aclaración, sumó: “Van a salir de la situación de disponibilidad en la que habían sido preventivamente colocados”.
Sobre el reclamo salarial, Cococcioni indicó que para aquellos agentes en la jerarquía más baja, sin antigüedad y sin los “plus” producto de actividades específicas, se comenzará a trabajar en un aumento que se acerque a la canasta básica, cuyo dato publicará este miércoles el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec). “Se plantearon cosas que entendemos que apuntan a mejorar el poder adquisitivo y el bienestar del personal de la fuerza policial. Juzgamos que el reclamo es correcto y atendible. Si tenemos que hacer un esfuerzo mayor para reconocer de manera diferenciada al personal de seguridad por sobre el resto de la administración pública, entendemos que es correcto”, sostuvo. Luego, el ministro de Economía provincial, Pablo Olivares, tomó la palabra y anunció: “La demanda va a ser atendida y resuelta, principalmente para todo el personal de escalafón de seguridad general y personal del servicio penitenciario, es decir, todo aquel que porta un arma. Van a tener un ingreso que no va a ser inferior a la canasta básica».
Otro de los focos de reclamo de la fuerza rosarina es la implementación de un tratamiento psicológico integral para el personal. Ese pedido se reavivó el miércoles pasado, cuando murió el suboficial Oscar Valdez, de treinta y dos años, quien se suicidó en la puerta de la Jefatura de la Unidad Regional II. Según datos de la Fiscalía de Rosario, en 2025 se suicidaron diecisiete efectivos en Vera, de donde era oriundo el oficial. Muchos uniformados se sienten identificados con su historia, ya que la mayoría de los efectivos que patrullan las calles de Rosario y Santa Fe provienen del norte provincial. Regresar desde Rosario a Vera, por ejemplo, lleva más de ocho horas, por las paradas y el deterioro de las rutas, consumiendo casi la mitad de las horas de descanso. Hasta el jueves de la semana pasada, los propios policías debían solventar el alojamiento y los gastos de comida.
A pesar de los anuncios, la huelga continúa y se espera una confirmación de los agentes. Sebastián Izquierdo, uno de los policías presentes en el lugar, aseguró ante la prensa que si las autoridades levantan las sanciones, la manifestación seguirá, pero los agentes volverán a las calles a trabajar. “Ahora vamos a tener una reunión con Maldonado, vamos a hablar de los pases a disponibilidad, de los sueldos y de otras cuestiones. El tema de ahora son las sanciones. No hay cifra oficial del pase a disponibilidad, puede haber más de veinte, si hay solución con estas personas, las unidades vuelven a la calle a trabajar”, indicó Izquierdo.

Los policías descartaron levantar la protesta y se extiende el conflicto en Rosario: “No vamos a patrullar”
“El reclamo es válido, pero se montaron otros que de legítimos tienen muy poco”: afirmaron desde el Gobierno de Santa Fe por la protesta de policías y penitenciarios






