Villa Bonita fue escenario de una celebración tan íntima como histórica. Allí, en el mismo pueblo que la vio nacer y crecer, Selvarina Fagúndez festejó 114 años de vida, convirtiéndose en una de las mujeres más longevas de Misiones y, posiblemente, de toda la Argentina. Una historia que atraviesa generaciones, épocas y memorias, y que hoy emociona a una comunidad entera.
Aunque no existe un registro exacto de su nacimiento —ya que su padre no pudo inscribirla al nacer y su documentación llegó recién luego de tener a su primer hijo—, su edad fue estimada entre los 112 y 114 años a partir de relatos, recuerdos y acontecimientos históricos que Selvarina supo narrar con claridad durante gran parte de su vida. Entre ellos, uno que marca el tiempo con precisión: el golpe de Estado de 1930 que derrocó a Hipólito Yrigoyen, un hecho que la anciana recordaba con detalles y que permitió a su familia y a especialistas estimar su longevidad.
Para sus vecinos de Villa Bonita, que la vieron crecer y envejecer entre chacras y caminos de tierra, no hay dudas: Selvarina cumplió 114 años, o quizás algunos más. Su presencia forma parte viva de la historia del pueblo, una mujer que fue testigo silenciosa del paso de los años y de profundas transformaciones sociales.
Selvarina fue madre de siete hijos, y con ellos forjó una familia numerosa que hoy se extiende entre nietos, bisnietos y generaciones que siguen creciendo bajo su legado. Una de sus hijas, Carmen de Carballo, recordó que su madre dedicó toda su vida a la crianza y al trabajo, enseñando desde muy temprano tareas como la tarefa, la agricultura y el esfuerzo cotidiano, valores que marcaron a cada uno de sus hijos.
Sus nietos y bisnietos destacan no solo sus historias, sino también su carisma y sus tradiciones, algunas que aún perduran, como el inolvidable “beso en la mano”, un gesto simple pero profundo que Selvarina compartía con todos y que quedó grabado en la memoria familiar como una muestra de respeto y ternura.
Aunque en los últimos años perdió el sentido de la audición y la vista, Selvarina se encuentra en un excelente estado general de salud. Según las revisiones médicas, su condición es estable y no sería extraño que continúe sumando años a su larga vida, desafiando al tiempo con la misma fortaleza que la caracterizó siempre.
Selvarina Fagúndez es mucho más que una cifra impresionante: es una reliquia viva de Misiones, un puente entre el pasado y el presente, y un símbolo de identidad para su querido pueblo de Villa Bonita. Su historia no solo habla de longevidad, sino de raíces, trabajo, amor y memoria. Una vida que merece ser contada, celebrada y cuidada.






Los otros récord de longevidad
Según los datos del Registro Nacional de las Personas (Renaper), en Argentina hay actualmente cuatro mujeres y un hombre con 115 años registrados oficialmente. A su vez, un total de 30 personas superan los 112 años.
En tanto, entre los casos registrados internamente -no todos con verificación internacional-, 16 personas tienen 113 años o más.
Por otra parte, hay personas muy longevas cuya edad está documentada oficialmente en Argentina (por Renaper), pero no todas aparecen en listas internacionales, por falta de verificación de documentos completos.







