Esta tarde, desde las 19.30, Guaraní afrontará uno de los compromisos más trascendentes de la temporada cuando visite a Defensores de Vilelas por la definición de la región Litoral Norte, con la ilusión de revertir la serie y meterse en la final por el ascenso al Federal A.
Tras la derrota por 1-0 en la ida jugada en Villa Sarita, la Franja deberá ganar al menos por un gol para forzar la definición desde los doce pasos, o por dos tantos de diferencia para quedarse con la serie. El encuentro se disputará en la cancha de Don Orione, en Barranqueras, y será dirigido por el árbitro Lucas Gómez, de la Liga Chañar Ladeado, acompañado por sus asistentes Eduardo Rodríguez y Cristian Flores.
El cuerpo técnico y los jugadores de Guaraní trabajaron durante la semana con el objetivo de olvidar el resultado adverso y enfocarse en lo que será una final anticipada para sus aspiraciones.
Una de las bajas confirmadas para este compromiso será la del mediocampista Denis Benítez, quien llegó a cinco tarjetas amarillas y cumplirá una suspensión. Además, el cuerpo técnico espera por la evolución del delantero Mauro Gómez, quien sufrió un desgarro en el duelo de ida y no pudo estar en ese partido.
El choque además llega con un contexto extrafutbolístico que complica al club misionero: tras incidentes y situaciones reportadas por el árbitro en el juego de ida, el Consejo Federal aplicó sanciones que incluyen una multa de 13,5 millones de pesos, la clausura parcial de la cancha de Villa Sarita por tres fechas y una sanción en suspenso para el presidente de la institución, Gustavo Cardozo.
Frente a esto, Guaraní intentará abstraerse de las circunstancias y protagonizar una actuación que le permita mantener viva la chance de pelear por el ascenso, algo que significaría un salto deportivo clave para la institución.








