La caída de los bonos en dólares, el ruido político tras la salida de Marco Lavagna del INDEC y un contexto global adverso empujaron al riesgo país nuevamente por encima de los 500 puntos. El S&P Merval se hundió casi 3% y los ADRs profundizaron las pérdidas en Nueva York.
Los mercados financieros argentinos atravesaron otra jornada negativa este jueves, con una fuerte suba del riesgo país y caídas generalizadas en acciones y bonos. El indicador elaborado por J.P. Morgan avanzó con fuerza y se acercó a los 520 puntos básicos, marcando su mayor incremento en casi tres meses y alejándose del umbral de los 500 puntos que había logrado perforar la semana pasada.
Los bonos soberanos en dólares volvieron a operar en baja y extendieron el sesgo negativo de las últimas ruedas. Dentro de la curva, los Globales cayeron hasta 0,8%, encabezados por el GD46, seguidos por el GD38 (-0,5%). En tanto, los Bonares retrocedieron hasta 1,4%, con bajas destacadas en el AL41 y el AL35 (-0,5%).
En el plano accionario, el S&P Merval se desplomó 2,9% tanto en pesos como en dólares. Las mayores pérdidas se registraron en el sector financiero, con BBVA (-5,1%), Grupo Supervielle (-5%), Grupo Financiero Galicia (-3,5%) y Banco Macro (-3,4%). Las pocas subas de la rueda correspondieron a Metrogas (+1,3%) y Aluar (+1%).
La tendencia negativa se profundizó en el exterior. En Wall Street, los ADRs argentinos registraron caídas de hasta 8%, lideradas por Bioceres, seguida por Grupo Supervielle (-7,4%) y BBVA (-7,1%), en una jornada marcada por la aversión al riesgo.
El mal desempeño local se dio en un contexto de ruido político y económico, tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del INDEC. El Gobierno decidió no avanzar, por ahora, con el cambio de base de 2004 para la medición del Índice de Precios al Consumidor, pese a que era un compromiso previo del organismo.
El ministro de Economía Luis Caputo explicó que la actualización de las ponderaciones del IPC se realizará una vez concluido el proceso de desinflación, decisión que —junto al presidente Javier Milei— justificó por razones técnicas, al considerar que las alternativas disponibles se apoyaban en datos desactualizados de 2017 y 2018. Estos episodios impactaron de lleno en la confianza inversora y presionaron nuevamente al riesgo país.
En paralelo, una misión del Fondo Monetario Internacional se encuentra en la Argentina para revisar el cumplimiento de metas del acuerdo vigente. Desde el Banco Central de la República Argentina se mostraron confiados respecto de los resultados fiscales, aunque el mercado sigue atento al desempeño de las reservas.
A nivel internacional, el escenario tampoco ayudó. Los principales índices de Estados Unidos cayeron hasta 1,4%, lo que reforzó la salida de posiciones en activos de riesgo y profundizó el castigo sobre los mercados emergentes, incluida la Argentina.








