La vuelta a clases vuelve a poner bajo presión a los presupuestos familiares, con una canasta escolar que registró subas de hasta el 15% interanual y un fuerte impacto de los útiles y la tecnología. Según un relevamiento privado, equipar a un alumno de secundaria puede superar el millón de pesos cuando se incorporan dispositivos tecnológicos. En este contexto, crecen las compras escalonadas, la comparación de precios y la búsqueda de promociones y financiamiento.
La vuelta a clases llega este año con un escenario de mayor exigencia para los bolsillos. En un contexto de consumo cauteloso y precios que aún no terminan de estabilizarse, el costo de la canasta escolar registró incrementos de hasta el 15% interanual, con aumentos más marcados en los útiles escolares y en los artículos de tecnología, que elevan de manera significativa el gasto total cuando se incorporan a la compra.
Los datos surgen de un relevamiento realizado por Focus Market para Naranja X, que muestra que equipar a un alumno de primaria cuesta hasta $243.000, mientras que en el caso del secundario el gasto puede superar los $1.100.000 si se suma un kit tecnológico.
Además del aumento de precios, el informe señala un cambio en la forma de comprar. Crecen el escalonamiento de las compras, la comparación de precios y la búsqueda de promociones, cuotas y medios de pago digitales. Este comportamiento se da junto a un corrimiento en los tiempos de compra y a una mayor fragmentación entre lo indispensable y lo aspiracional, con estrategias orientadas a sostener el consumo sin concentrar todo el gasto en una sola instancia.
Cuánto cuestan las canastas escolares
En el caso de los estudiantes de primaria, los mayores aumentos se registraron en los útiles escolares. Un set básico alcanza los $42.637, con una suba interanual del 24%, mientras que los guardapolvos rectos se ubican en torno a los $37.849, con un incremento del 13%, de acuerdo con Focus Market.
Al sumar mochila y cartuchera, el gasto se amplía de forma considerable. Una mochila de tiras cuesta $20.999, mientras que una de carro asciende a $133.924. En tanto, una cartuchera de cierre ronda los $19.000 y una de dos pisos con personajes de moda llega a $28.300.
De este modo, equipar a un alumno de primaria implica un gasto que oscila entre $120.485, con una suba interanual del 14%, y $242.710, con un aumento del 4% frente a 2025.
Para el nivel secundario, la canasta básica compuesta por mochila, cartuchera canopla y útiles alcanza los $95.592, lo que representa un incremento del 15% interanual. El mayor salto aparece al incorporar tecnología: un kit integrado por notebook de 15 pulgadas, impresora láser, auriculares con micrófono y servicio de internet de 300 MB eleva el gasto total a $1.115.597, con una suba del 7%.
Si además se suma un teléfono celular, el desembolso se incrementa otros $419.999 por el equipo, con un aumento del 2%, y $25.697 por el servicio de telefonía móvil de 4 GB, que sube 32% frente al año pasado.
“El comienzo de clases funciona como un termómetro del consumo masivo porque concentra en pocas semanas decisiones de compra que combinan necesidad, presupuesto y financiamiento”, explicó Damián Di Pace, director de Focus Market.
Más cautela y compras menos concentradas
El relevamiento también refleja cambios en la planificación de las compras. Febrero continúa siendo el mes más elegido, con el 36% de las respuestas, aunque pierde peso frente a 2025, cuando concentraba el 42%. En paralelo, creció del 20% al 24% la proporción de quienes compran una semana antes del inicio de clases, mientras que diciembre ganó participación, con el 14%, frente al 12% del año anterior.
Desde Naranja X señalaron que el consumo asociado al regreso a clases muestra “mayor cautela y ajuste fino del gasto”. “Se registran más compras escalonadas y menos gasto concentrado en una sola visita. Hay una mayor comparación de precios y formatos, como combo versus compra individual”, indicaron.
En cuanto a los medios de pago, la tarjeta de crédito continúa liderando con el 34%, aunque retrocede frente al 40% de 2025. Las billeteras digitales se mantienen estables en torno al 28%, mientras que la tarjeta de débito gana terreno y pasa del 13% al 20%, desplazando al efectivo.
“Crece el uso de débito y se consolida el de billeteras digitales, lo que puede asociarse con una búsqueda de mayor control y trazabilidad del gasto en un contexto de precios todavía exigentes”, detalló Di Pace.
Un consumidor más estratégico
La CEO de Trendsity, Mariela Mociulsky, describió una activación “más táctica y escalonada” del consumo. “Muchas familias postergan y van resolviendo por capas, en función de promociones, cuotas, reintegros y precio del momento. En vez de armar todo el gasto con anticipación, se compra más cerca del inicio y, en varios casos, se espera directamente a febrero para capturar mejores oportunidades y evitar inmovilizar plata antes de tiempo”, señaló.
Según su análisis, se priorizan los productos obligatorios y de uso seguro, como útiles básicos, guardapolvos e insumos de lista escolar, mientras que artículos como mochilas y cartucheras se definen a partir de una mayor comparación. “Si el presupuesto se ajusta, se estira la vida útil del año anterior o se negocia diseño y marca por precio”, explicó. En ese proceso ganan peso los combos, los packs y el armado de un “carrito inteligente” que combina primeras marcas con alternativas más accesibles y distribuye las compras entre distintos canales.
“La estrategia de compra también se fragmentó. Una parte se resuelve por necesidad inmediata y otra queda sujeta al presupuesto y a las oportunidades del mercado, como beneficios y descuentos, por lo que la planificación gana peso en la decisión final”, coincidió Di Pace.
Mociulsky agregó que “se activaron las compras, pero en un consumidor que está en modo estratega: compara, espera, aprovecha beneficios y compra lo justo, más cerca del arranque, con foco en optimizar el gasto sin resignar del todo la experiencia de volver a clases y el entusiasmo de un nuevo ciclo”.
Cómo se compra y el rol del canal online
En este escenario, los marketplaces bancarios y el comercio electrónico buscan capitalizar la demanda con financiamiento. Daniel Jejcic, CEO de avenida+, empresa especializada en la creación de tiendas bancarias, indicó que se registra “un movimiento sostenido” impulsado por propuestas de financiación y beneficios logísticos. Para este año, proyectó un crecimiento de ventas de entre 20% y 25% frente a 2025.
Según Jejcic, las categorías más demandadas son Tecnología, Librería, Moda, Bazar y Movilidad. A diferencia de 2025, enero mostró un ticket promedio más bajo, enfocado en productos de compra inmediata, aunque se espera que en las próximas semanas crezca la demanda de artículos de mayor valor, especialmente tecnología, apalancada en el financiamiento en cuotas.
El canal online también gana protagonismo. En Tiendanube, el rubro Arte y Librería registró en la segunda quincena de enero un crecimiento interanual del 27% en órdenes de compra, con un ticket promedio de $57.875. La tarjeta de crédito explicó el 44% de los pagos, seguida por transferencias con el 24% y billeteras virtuales con el 14%.
“La tendencia a gestionar la vuelta a clases a través del e-commerce se consolida en 2026. Observamos que el uso de tarjetas de crédito descendió 12 puntos porcentuales frente a 2025, mientras crecen opciones como la transferencia, traccionada por descuentos complementarios. Nos encontramos ante un usuario más analítico que busca optimizar su presupuesto mediante el ahorro directo”, afirmó Camila Nasir, gerenta de Marca y Comunicación de Tiendanube.
Tecnología y electrodomésticos
En el rubro tecnológico, desde Thonet & Vander destacaron que los auriculares son la categoría más demandada para la vuelta a clases, con un crecimiento del 10% interanual en ventas y un fuerte protagonismo de los modelos in ear, elegidos por su doble uso escolar y recreativo.
Desde Cetrogar, en tanto, confirmaron una activación anticipada de las compras, impulsada por el inicio más temprano del ciclo lectivo en algunas provincias. Si bien crecen las consultas por tablets, notebooks, impresoras y celulares a una tasa superior a la de 2025, esperan que el mayor volumen de ventas se concentre en febrero.
“Vemos consumidores cada vez más enfocados en optimizar su presupuesto: buscan ofertas reales, comparan precios y analizan alternativas de financiación. Al mismo tiempo, valoran el surtido y la disponibilidad inmediata de productos”, señalaron desde la compañía.








