Canchas “hechas pelota”: crece la bronca en el fútbol argentino y la AFA analiza sanciones y posibles mudanzas

El mal estado de varios campos de juego encendió el reclamo de jugadores, entrenadores y dirigentes. La AFA evalúa multas, intimaciones y hasta cambios de localía si no se garantizan condiciones mínimas para competir.

El fútbol argentino atraviesa un nuevo foco de conflicto a partir del deterioro de numerosas canchas, una situación que ya generó fuertes quejas públicas y obligó a la Asociación del Fútbol Argentino a poner el tema en agenda. Campos con césped irregular, zonas sin cobertura vegetal, baches y superficies duras volvieron a quedar en evidencia durante partidos oficiales y reavivaron el debate sobre seguridad, equidad deportiva y responsabilidad institucional.

La bronca no es nueva, pero se intensificó en las últimas fechas tras encuentros disputados en condiciones límite, donde el estado del terreno influyó de manera directa en el desarrollo del juego y elevó el riesgo de lesiones. Futbolistas y cuerpos técnicos manifestaron su malestar y reclamaron criterios más estrictos para habilitar estadios, mientras que algunos dirigentes admitieron dificultades económicas para sostener el mantenimiento en contextos de alta exigencia competitiva.

Frente a este escenario, la AFA analiza medidas disciplinarias y administrativas para los clubes que no cumplan con los estándares mínimos. Entre las opciones en estudio figuran multas económicas, plazos perentorios para reacondicionar los campos y, en casos extremos, la mudanza de la localía hasta que se certifiquen mejoras. El objetivo, señalan desde el organismo, es preservar la integridad física de los jugadores y asegurar condiciones de competencia parejas.

El problema impacta de manera transversal en las categorías, aunque se vuelve más visible en el ascenso y en estadios con uso intensivo o infraestructura envejecida. También se discute el rol de las inspecciones previas, la periodicidad de los controles y la necesidad de protocolos claros que eviten habilitaciones “al límite”.

Mientras tanto, el reclamo sigue creciendo y suma apoyos. La discusión ya no se limita al césped: incluye iluminación, drenajes y mantenimiento general. Con el calendario en marcha, la AFA deberá definir si avanza con sanciones ejemplificadoras o si prioriza un esquema de acompañamiento técnico y financiero para revertir una problemática que, de sostenerse, amenaza la calidad y credibilidad del torneo.

LA REGION

NACIONALES

INTERNACIONALES

ULTIMAS NOTICIAS

Newsletter

Columnas