El reconocimiento oficial de la IG “Té Argentino” protege el origen y la calidad del producto, fortalece su valor cultural y productivo, y posiciona al té elaborado en Misiones y el noreste de Corrientes como un diferencial competitivo en los mercados nacionales e internacionales.
Un total de 15 empresas misioneras ya forman parte de la Indicación Geográfica (IG) “Té Argentino”, una herramienta estratégica que marca un antes y un después para el sector tealero. El proceso fue impulsado y acompañado por el Ministerio del Agro y la Producción de Misiones, a través de la Subsecretaría de Desarrollo y Producción Vegetal, en articulación con la Asociación de Té Argentino, el INTA y el INTI.
El camino de trabajo conjunto se extendió durante más de un año y culminó con el reconocimiento formal por parte de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, oficializado a fines de 2024 mediante la Resolución 126/2024. De este modo, la IG “Té Argentino” se consolidó como un hito en la historia productiva del sector.

La Indicación Geográfica es un derecho de propiedad intelectual, regulado por la Ley 25.380, que busca proteger y valorizar productos cuyas características están directamente vinculadas con su origen geográfico. No se trata de una marca que se crea, sino de un reconocimiento a cualidades preexistentes, construidas a partir de la combinación de recursos naturales, prácticas productivas locales, historia y cultura. En ese marco, la IG garantiza que todas las etapas de producción, transformación y elaboración del té se realicen íntegramente en la zona delimitada.
En el caso del Té Argentino, la IG certifica que el producto cultivado y elaborado en Misiones y el extremo noreste de Corrientes, la región productora de té más austral del mundo, posee cualidades diferenciales. Entre ellas, se destacan su alto contenido de polifenoles, que potencia su capacidad antioxidante; un perfil sensorial menos astringente, más suave y dulce que otros orígenes; y el brillo y la traslucidez de la infusión fría. Estas características están estrechamente asociadas a las condiciones agroecológicas de la región, como el relieve ondulado, los suelos rojos y una historia productiva que se remonta a 1923.
Desde el Gobierno provincial remarcaron el impacto estratégico de esta herramienta para el desarrollo del sector. El ministro Facundo López Sartori sostuvo que la Indicación Geográfica “fortalece a los productores y elaboradores, mejora el desempeño del té argentino en los mercados local e internacional y consolida el valor del origen como un diferencial competitivo”.
En la misma línea, la subsecretaria de Desarrollo y Producción Vegetal, Luciana Imbrogno, destacó que el reconocimiento “posiciona al té argentino a nivel global, garantiza estándares de calidad y preservación ambiental, y protege su valor cultural y productivo como propiedad intelectual”.
La gestión, promoción y administración de la IG está a cargo de la Asociación Civil Consejo de la Indicación Geográfica Té Argentino, que nuclea a productores y elaboradores de la región. Su rol es central en la defensa de la calidad del producto y en la supervisión de las auditorías que verifican el cumplimiento de los estándares de origen, calidad y trazabilidad, en articulación con organismos públicos.
En ese marco, la directora general de Yerba Mate y Té, Tatiana Bida, explicó que “el Consejo Asesor coordinado por el Ministerio realiza auditorías técnicas a las plantas elaboradoras para verificar que cumplan rigurosamente con el pliego de condiciones de la IG, habilitándolas para utilizar el sello distintivo de ‘Té Argentino’”.
Además del reconocimiento productivo y simbólico, la IG representa un beneficio económico concreto: los exportadores que utilicen el sello pueden acceder a un reintegro adicional del 0,5% sobre el valor de exportación, conforme al Decreto 1341/16. Para ello, las empresas interesadas deben iniciar el trámite ante la Asociación Té Argentino.
Actualmente, integran la Indicación Geográfica “Té Argentino” las siguientes firmas: Akasha Tea, Del Iguazú Infusiones, Hebras Misioneras, Té Kaeriyama, Doña Irma Té Artesanal, Infusiones Jesper, Cooperativa Agrícola Ltda. Ruiz de Montoya, Cooperativa Yerbatera Dos de Mayo Ltda., Don Basilio, Klimiuk Infusiones, Don Layo S.R.L., Valmitran, Fontana S.A., Martin Bauer Argentina y Las Treinta S.A.
Con esta política pública, Misiones consolida una estrategia que reconoce el valor del territorio, protege el conocimiento productivo acumulado y fortalece la competitividad del té argentino en el escenario global, a partir de una articulación sostenida entre el Estado, los productores y el sistema científico-tecnológico.








