Acuerdo Mercosur–Unión Europea: el Gobierno nacional detalló el impacto económico, comercial y los beneficios para Argentina

El Gobierno nacional presentó una evaluación ampliamente favorable del Acuerdo de Asociación y del Acuerdo Comercial Interino entre el Mercosur y la Unión Europea, al considerarlos un punto de inflexión en la estrategia de inserción internacional de la Argentina. Ambos instrumentos fueron firmados en Asunción por los jefes de Estado y cancilleres del bloque regional junto al comisario de Comercio de la Comisión Europea, y ahora deberán atravesar los procesos de ratificación interna correspondientes.

Desde la visión oficial, el entendimiento con la Unión Europea abre un escenario de oportunidades concretas para expandir exportaciones, atraer inversiones y mejorar el acceso de los productos argentinos a uno de los mercados más relevantes del mundo. El bloque europeo reúne a unos 450 millones de habitantes y representa la tercera economía global, con cerca del 15% del Producto Bruto Mundial, lo que convierte al acuerdo en una plataforma estratégica de largo plazo para el país.

Uno de los pilares centrales del acuerdo es la mejora sustancial en el acceso a mercados para los bienes argentinos. La Unión Europea es el segundo mayor importador a nivel global, concentrando alrededor del 13% de las compras internacionales. En ese marco, el compromiso alcanzado prevé la eliminación de aranceles para el 92% de las exportaciones del Mercosur hacia la UE, mientras que otro 7,5% contará con acceso preferencial mediante cuotas u otros mecanismos. Solo un 0,5% de los envíos quedará excluido, y el Gobierno destacó que el 99% de las exportaciones agrícolas del bloque resultará beneficiado.

Según el detalle oficial, los principales productos de exportación argentinos tendrán reducciones arancelarias inmediatas o escalonadas, con plazos de hasta diez años. En el caso de la carne bovina, que hoy afronta aranceles de entre 20% y 60%, se establece un esquema que incluye arancel cero dentro de la cuota Hilton y una tasa del 7,5% para nuevas cuotas, que suman 99.000 toneladas a distribuir entre los países del Mercosur. Productos del complejo pesquero, como langostinos y calamares, pasarán de tributar entre 8% y 12% a ingresar con arancel cero, mientras que la merluza dejará atrás el gravamen del 15%.

Otros sectores también aparecen como ganadores. El biodiesel reducirá progresivamente su arancel del 6,5% actual hasta llegar a cero en un plazo de diez años, y la miel, que hoy paga 17,3%, accederá a un cupo de 45.000 toneladas con arancel cero. A esto se suma la eliminación de aranceles para cítricos y frutas como limones, naranjas, peras, arándanos, cerezas y kiwi, que actualmente enfrentan tasas de hasta el 17%.

En materia agrícola, el acuerdo contempla cuotas para productos sensibles como carne bovina, maíz, arroz, carne aviar y etanol, que el Gobierno calificó como las más importantes otorgadas hasta ahora por la Unión Europea. La administración y certificación de esos cupos quedará en manos del Mercosur, que deberá definir posteriormente la asignación interna entre los países miembros.

El sector vitivinícola también figura entre los beneficiados: la Unión Europea eliminará los aranceles al vino argentino y reconocerá 96 indicaciones geográficas y denominaciones tradicionales, como “reserva” y “gran reserva”, una demanda histórica de los productores locales. En pesca, productos clave como langostinos, merluza hubbsi congelada y calamar accederán al mercado europeo sin pagar aranceles desde la entrada en vigor del acuerdo.

El Gobierno resaltó además el impacto positivo sobre las economías regionales. Frutas frescas, frutos secos, legumbres, tabaco, hortalizas, aceite esencial de limón, yerba mate y té mejorarán su competitividad en Europa, al tiempo que la Argentina equiparará condiciones frente a países que ya cuentan con tratados de libre comercio con la UE, como Chile, Perú, Colombia, México, Canadá, Sudáfrica y Nueva Zelanda.

Otro aspecto destacado es la reducción de barreras no arancelarias. El acuerdo establece reglas claras y plazos definidos en materia sanitaria y fitosanitaria, con el objetivo de brindar mayor previsibilidad a los exportadores, además de un mecanismo de consultas bilaterales para resolver conflictos comerciales de manera más ágil.

En el plano industrial, el Mercosur excluirá el 9% de las importaciones europeas consideradas sensibles, mientras que el 60% se desgravará en plazos de diez años o más. La Unión Europea, en cambio, avanzará con una liberalización más rápida: el 76% de las importaciones desde el Mercosur tendrá desgravación inmediata y el resto se liberará en plazos de hasta diez años. El sector automotor contará con una apertura gradual, con un cronograma de quince años para vehículos de pasajeros y plazos más extensos para tecnologías nuevas, junto con salvaguardias específicas durante los primeros 18 años.

Finalmente, el Gobierno proyectó un fuerte impacto en exportaciones e inversiones. Las estimaciones oficiales indican que las ventas argentinas a la UE podrían crecer hasta un 76% en cinco años y más del 120% en una década, mientras que el marco regulatorio del acuerdo aportaría previsibilidad para atraer inversiones, en un contexto donde la Unión Europea ya concentra cerca del 40% del stock de inversión extranjera directa en el país.

FUENTE: Infobae.

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