En una jornada marcada por los mitos, el Registro Civil del cuarto tramo fue escenario de dos uniones que apostaron al amor por sobre las creencias populares.
El mítico «martes 13, no te cases ni te embarques» quedó hoy en un segundo plano en la capital misionera. En la sala única de matrimonios ubicada en el cuarto tramo de la Costanera de Posadas, dos parejas decidieron formalizar su vínculo, demostrando que cuando hay convicción, las fechas son solo un detalle en el calendario.
Un paso de fe
La primera ceremonia tuvo lugar a las 9:00 de la mañana. Karina y Cristian, quienes ya llevan años de relación y tienen dos hijos en común, fueron los primeros en dar el paso. Lejos de las preocupaciones por la mala suerte, la pareja fundamentó su decisión en sus creencias religiosas.
«Esto forma parte de los planes de Dios», expresaron con emoción. Para ellos, el matrimonio es la consolidación de una familia basada en el amor y la fe cristiana, factores que consideran mucho más poderosos que cualquier superstición popular.

Casamiento «en secreto» y entre risas
Cerca de las 11:00 de la mañana, fue el turno de Blanca y Mauricio. Con 11 años de convivencia y tres hijos, la pareja optó por una ceremonia íntima, rodeada únicamente por sus testigos.
Lo curioso del encuentro fue el tono relajado y espontáneo. Entre risas, confesaron que su intención era casarse prácticamente en secreto y se vieron sorprendidos por la presencia de los medios. «¡Ahora se van a enterar todos, ni nuestros chicos sabían!», bromearon, reconociendo que muchos allegados conocerán la noticia a través de la prensa.
A pesar de la exposición inesperada, se mostraron radiantes por haber conseguido el turno: «Fue la fecha que conseguimos, nos trajo suerte el martes 13, porque vinimos a ver y fue la única fecha que conseguimos», afirmaron.

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