Chubut | El fuego ya arrasó 3.000 hectáreas, está “absolutamente descontrolado” y pone en riesgo el suministro eléctrico en la región

El noroeste de Chubut vive horas críticas tras cinco días de avance de las llamas, que ya destruyeron 3.000 hectáreas en El Hoyo y Epuyén. Brigadistas y voluntarios luchan para proteger una subestación eléctrica clave, cuyo daño provocaría un colapso energético total en toda la región cordillerana.

La situación en la Comarca Andina es crítica. Este viernes 9 de enero, el panorama en las localidades de El Hoyo y Epuyén se volvió extremo. Tras cinco días de actividad ininterrumpida, las llamas ya afectaron unas tres mil hectáreas de bosque nativo y pino invasor. La vida silvestre sufrió un daño incalculable y el avance del frente se encuentra, según los especialistas, fuera de todo control.

El peligro más urgente para la infraestructura regional se concentra en una subestación eléctrica que pertenece al Sistema Interconectado Nacional. Si el calor y las llamas alcanzan esta instalación, la región sufrirá un colapso energético total. El servicio de electricidad se vería interrumpido en todas las ciudades ubicadas entre Esquel y el sur de Bariloche.

Tal vez te interese: El fuego no da tregua en la Patagonia: “Estamos ante incendios históricos que consumieron cerca de 80 mil hectáreas el último año”

El foco original se detectó el lunes 5 en el acceso a Puerto Patriada, sobre la costa del Lago Epuyén. Desde ese punto, el frente se dividió en cuatro brazos agresivos que amenazan a diversos parajes de la zona. El más violento de ellos se desplaza por los faldeos del Cerro Pirque, donde el humo y el calor ya afectan a una franja de chacras productoras de fruta fina y hortalizas.

En el paraje El Pedregoso, la situación es desesperante para los vecinos. El fuego rodea la Escuela 81 y la construcción de la nueva escuela técnica, además de poner en riesgo a unas veinte casas familiares. Los productores locales, como los de la Cooperativa Agrícola del Paralelo 42, realizan tareas de riego constante para humedecer sus terrenos y evitar la pérdida total de las cosechas de frambuesas y nueces.

Hacia el sur, en la zona conocida como Los Coihues, el bosque de pinos resinosos funciona como un combustible de alta intensidad. Este sector es el que protege el acceso a la subestación eléctrica mencionada. En paralelo, los barrios La Angostura y Los Coihues ya fueron evacuados de forma preventiva ante la posibilidad de que el viento cambie de dirección y encierre a los residentes.

El operativo de combate cuenta con el trabajo de 150 brigadistas nacionales y provinciales. A este grupo se suma una cantidad mucho mayor de voluntarios que colaboran con la logística y el ataque directo en tierra. Desde el aire, cinco aviones hidrantes y dos helicópteros realizan descargas constantes de agua, aunque las condiciones climáticas dificultan las tareas de precisión.

Existe una fuerte crítica hacia la eficacia de los recursos aportados por el Gobierno de Chubut. El uso de un Boeing 737 alquilado resultó poco útil para la geografía montañosa, ya que el avión debe volar a mucha altura y pierde puntería en sus disparos. Mientras tanto, los pequeños aviones anfibios realizan ataques mucho más rápidos y efectivos debido a su cercanía con los espejos de agua de la región.

Por último, la amenaza se extiende hacia el paraje El Sauzal y el Cerro Currumahuida. Si las llamas cruzan hacia el Lago Puelo, el riesgo será inminente para la zona de interfase de Villa del Lago. Allí, la densidad de viviendas dentro del bosque es muy alta, lo que obligaría a un despliegue de seguridad civil todavía mayor para evitar una tragedia humana.

En las últimas horas, el Gobierno nacional vinculó de forma directa el inicio de los focos con la actividad de grupos mapuches en la zona. Según la versión oficial, los peritajes preliminares y diversos informes de inteligencia sugieren que hubo intencionalidad en el origen de las llamas por parte de estas organizaciones. Esta postura endureció el discurso de la Casa Rosada, que ahora exige una investigación penal profunda. El objetivo es identificar a los responsables de lo que consideran un ataque contra la propiedad y los recursos naturales de la provincia.

La acusación generó una fuerte polémica en la Comarca Andina, donde los vecinos y las comunidades locales esperan pruebas concretas que confirmen esta hipótesis. En medio de la emergencia, el reclamo de claridad se volvió una prioridad para los habitantes afectados por el avance del fuego. La tensión política crece mientras las tareas de contención continúan en los frentes más críticos de El Hoyo y Epuyén, lo que suma un componente de conflicto social a la ya dramática situación ambiental.

LA REGION

NACIONALES

INTERNACIONALES

ULTIMAS NOTICIAS

Newsletter

Columnas