Detención de Maduro | “Después de años de espera, sentimos alivio”: el testimonio de un venezolano que emigró a Misiones hace 8 años porque temía por su vida

Venezuela atraviesa uno de los momentos más delicados y decisivos de su historia reciente. Tras la detención de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, el país quedó sumido en un escenario de transición cargado de tensión política, expectativas y reacciones divididas a nivel internacional.

Mientras se debate el rumbo institucional que podría tomar la nación caribeña, la noticia despertó fuertes emociones entre los venezolanos que viven dentro y fuera del país, muchos de ellos marcados por años de crisis económica, social y humanitaria.

Uno de esos testimonios es el de Javier Ferrer, venezolano radicado en Misiones desde hace casi ocho años y creador del emprendimiento gastronómico Territorio Arepa, quien expresó su mirada sobre el momento que atraviesa su país natal. “En primera instancia estamos bastante felices por la situación. Fueron años y años de espera de una respuesta, totalmente agotados de haber hecho todo desde dentro del país”, afirmó en diálogo con Misiones Online.

Ferrer explicó que la detención de Maduro representa para muchos venezolanos el resultado de una lucha que costó vidas y sacrificios. “Cantidades de jóvenes murieron en cada protesta. Hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance y no fue posible. Esta respuesta llega con el apoyo de un país que tomó interés, más allá de las opiniones que se puedan tener”, sostuvo.

El emprendedor recordó que dejó Venezuela en 2018, en uno de los períodos más críticos del país. “Hace casi ocho años salimos por muchas razones. Éramos parte de medios de comunicación y el riesgo de nuestra vida era latente. Cualquier cosa que alguien dijera en nuestro estudio y que al gobierno no le gustara, podía costarnos muy caro”, relató. Según contó, muchos colegas periodistas fueron perseguidos, algunos fallecieron y otros, como él, se vieron obligados a emigrar.

La situación cotidiana en esos años, describió que era “agobiante”. “Había inseguridad, apagones eléctricos constantes, colas interminables para comprar comida y una escasez enorme. Vivíamos con una angustia terrible”, recordó. En ese contexto, decidió emprender un viaje de más de 7.000 kilómetros junto a su familia desde Venezuela hasta Argentina. “Nos vinimos en un auto pequeño, un Chevrolet Spark. Fue una aventura forzada, porque no había otra manera de salir. Los pasajes eran imposibles y planificamos todo durante siete u ocho meses”, contó.

Ya instalado en Misiones, Ferrer destacó la contención recibida. “Fuimos muy felices por el apoyo de la gente desde el primer momento. Esta es tierra de inmigrantes y eso se siente. Argentina nos abrió las puertas, nos permitió regularizar nuestra situación y empezar de nuevo”, señaló. Hoy, a través de Territorio Arepa, comparte la gastronomía típica venezolana en ferias y espacios públicos de Posadas. “No vinimos a ser una carga, vinimos a sumar con trabajo y con cultura”, remarcó.

Javier Ferrer se reinventó en busca de una mejor vida y hoy tiene un food track llamado «Territorio Arepa» en la Feria Tavapy y en el Parque de las Fiestas en Posadas.

Sobre el futuro inmediato de Venezuela, Ferrer llamó a la calma. “Esto es un proceso que inició y todavía no terminó. Se cumplió una primera fase, pero quedan otras cabezas importantes dentro del país. Lo que se necesita es orden y una transición sin pérdidas humanas”, expresó. En ese sentido, sostuvo que la intervención cuenta con un fuerte respaldo social: “Más del 80% de los venezolanos apoya esta intervención, porque lo intentamos todo y no pudimos”.

Consultado sobre una eventual salida electoral, consideró clave la supervisión internacional. “Ya hubo elecciones y el pueblo eligió. Si se llega a otro proceso, tiene que ser con la comunidad internacional observando, para que sea transparente ya que en las elecciones pasadas hubo trampa”, afirmó, y mencionó a María Corina Machado como la figura que, a su entender, representa la voluntad popular.

Ferrer también se refirió al impacto personal de la noticia. “El mensaje que recibí fue de mi hijo, llorando, diciéndome: ‘Papá, Maduro cayó’. Eso no se explica con palabras”, confesó. Finalmente, pidió empatía a quienes cuestionan la intervención externa. “Venezuela ya estaba intervenida por otros países como Cuba, China, Irán, Rusia y nadie decía nada. Solo pedimos comprensión. Nosotros lo vivimos en carne propia”, concluyó, agradeciendo una vez más a la Argentina por haberlos recibido “con los brazos abiertos”.

Emoción, cautela y expectativa: el testimonio de una venezolana en Posadas tras la invasión a Venezuela y la detención de Nicolás Maduro

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