Las expresiones de dirigentes políticos de Argentina se multiplicaron este sábado luego de que Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, fuera capturado durante un operativo militar de Estados Unidos.
Desde el oficialismo, el jefe de Gobierno de Horacio Rodríguez Larreta (PRO) definió la situación como “un acontecimiento histórico” y añadió que la detención de Maduro representa “un paso más en la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo internacional”. En la misma línea, la presidenta del PRO, Patricia Bullrich, afirmó que se trata de “una señal clara de que la impunidad termina” y remarcó que “es momento de celebrar que se está avanzando contra los que se beneficiaron del sufrimiento de los venezolanos”.
El dirigente del radicalismo Facundo Manes también se pronunció a favor. A través de su cuenta en redes sociales expresó que “la captura de Maduro es un paso necesario en la búsqueda de justicia y un mensaje claro contra los regímenes que financian el crimen organizado”.
Entre los sectores de la oposición peronista las reacciones fueron diferentes. El presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, destacó que si bien es una noticia de impacto internacional, “Argentina debe seguir apostando al diálogo y al respeto por el derecho internacional”. Massa agregó que “las decisiones sobre organismos internacionales y mecanismos de justicia deben ser claras para proteger a los pueblos de la región”.
El gobernador de Juan Schiaretti señaló que “siempre hay que respetar los procesos institucionales y la soberanía de los pueblos, y cualquier medida judicial debe observar el debido proceso y las normas del derecho internacional”.
Desde sectores más afines al kirchnerismo, la diputada María Eugenia Bielsa consideró que “el momento exige prudencia y garantizar que ninguna acción violente genere más agudización de conflictos en la región”. Bielsa subrayó que “la solución a las crisis políticas y económicas en América Latina pasa por el diálogo y la cooperación multilateral”.
La diputada Carolina Gaillard también publicó un mensaje en redes en el que afirmó que “hay que evitar cualquier tipo de escalada que ponga en riesgo la paz regional” y expresó que “Argentina debe abogar por soluciones pacíficas, sin intervenciones armadas”.
Por su parte, desde sectores de izquierda, el dirigente Nicolás del Caño señaló su rechazo a la detención, calificándola como “una agresión imperialista que no resuelve los problemas estructurales de Venezuela”. “La salida a la crisis venezolana debe ser política, no militar”, añadió.
Otro referente de la izquierda, Myriam Bregman, coincidió en señalar que “la intervención de fuerzas extranjeras en asuntos internos de otros países es una violación del derecho internacional”, y se pronunció a favor de la organización regional autónoma de América Latina.
Las distintas posturas reflejan una amplia diversidad de enfoques internos en la política argentina ante un hecho de fuerte impacto internacional y que ha generado debate sobre soberanía, justicia internacional y estrategias de resolución de crisis en la región.




