Boca puso primera en 2026: Úbeda inició la pretemporada con chequeos, bajas confirmadas y un año cargado de objetivos

Boca inició este viernes la pretemporada en Ezeiza con Claudio Úbeda al frente y una hoja de ruta exigente: regreso a la Copa Libertadores, cuatro frentes de competencia y un mercado de pases abierto, mientras define depuración del plantel, juveniles que suben y refuerzos apuntados.

En el primer día hábil futbolero de 2026, Boca Juniors volvió a reunirse en el predio de Ezeiza para dar inicio a la pretemporada con Claudio Úbeda como conductor. La agenda arrancó con una jornada más enfocada en controles que en carga física: el plantel se sometió a los estudios médicos de rutina, con protocolo post vacaciones, antes de meterse de lleno en el trabajo de campo. El cronograma continuó con concentración por la noche y un fin de semana de exigencia progresiva: entrenamiento en doble turno el sábado, práctica el domingo por la mañana y el regreso definitivo a las dobles jornadas desde el lunes 5 de enero.

En ese primer movimiento del año, hubo una imagen que llamó la atención temprano: Leandro Paredes y Leandro Brey aparecieron entre los primeros en arribar al Boca Predio, en una vuelta que marcó el inicio formal de la preparación para un calendario que promete poco margen para el error.

La temporada que se abre para el Xeneize aparece atravesada por una idea central: el regreso a la Copa Libertadores, luego de dos años sin disputar el máximo torneo continental. En el club entienden que 2026 ofrece una ventana determinante, por el peso deportivo de la competencia y por el impacto institucional que puede tener lo que ocurra en el plano internacional.

Mientras se reacomodan los trabajos de pretemporada, Boca ya tiene en el horizonte fechas y competencias. Por delante habrá cuatro torneos: Copa Libertadores, Torneo Apertura, Copa Argentina y Torneo Clausura. El sorteo de la Libertadores se realizará en marzo, y la fase de grupos se disputará entre principios de abril y fines de mayo, con una final prevista para el 28 de noviembre en el estadio Centenario, en Montevideo.

En el ámbito local, el debut en el Apertura quedó programado para el domingo 25 de enero, en la Bombonera, frente a Deportivo Riestra. Antes del estreno continental, Boca jugará 12 partidos por el torneo doméstico y, en ese recorrido, el Superclásico ante River aparece marcado en rojo: será el 19 de abril en el Monumental, por la fecha 15.

La Copa Argentina también asoma temprano en el calendario. El primer cruce será en febrero, ante Gimnasia de Chivilcoy, por los 32avos de final, un compromiso que suele funcionar como termómetro por la presión que implican los partidos a eliminación directa.

Paralelamente, el armado del plantel empezó a exhibir movimientos concretos. Ya no forman parte del grupo Cristian Lema, Frank Fabra e Ignacio Miramón, cuyos vínculos finalizaron el 31 de diciembre. A la vez, el cuerpo técnico sumó a cuatro juveniles provenientes del equipo campeón de Reserva: Dylan Gorosito, Santiago Zampieri, Tomás Aranda y Leonel Flores, una señal de recambio que se complementa con la revisión más amplia del plantel profesional. En esa depuración también entró un lote numeroso de futbolistas que regresó de préstamos y que, según se informó, trabajará por separado con un preparador físico alterno. En esa nómina aparecen nombres como Marcelo Weigandt, Renzo Giampaoli, Oscar Salomón, Juan Ramírez, Gonzalo Maroni, Nicolás Orsini, Norberto Briasco y Gonzalo Morales, entre otros, quienes no estarían en los planes inmediatos.

El mercado de pases, en tanto, sigue abierto y con negociaciones en distintos frentes. En Boca apuntaron a Marino Hinestroza, extremo colombiano de 23 años, y sostuvieron conversaciones por Alexis Cuello y por el defensor Gastón Hernández. Por ahora, el inicio de la pretemporada encontró al club sin incorporaciones cerradas, en un escenario que la dirigencia intenta destrabar con el correr de los primeros días del año.

También circuló en el radar la intención de sumar algún atacante más, mientras el club sigue atento a oportunidades de jerarquía para el segundo semestre, en una temporada que tendrá al equipo en modo examen permanente. En el mismo sentido, el nombre de Paulo Dybala volvió a aparecer como un deseo de mediano plazo, ligado a la ventana del mercado de mitad de año.

Con la Libertadores como gran objetivo, Boca ya sabe que será cabeza de serie y aparece en el grupo principal de equipos preclasificados, en un torneo que volverá a exigirle regularidad, contundencia y, sobre todo, gestión de esfuerzos. El año recién empezó, pero en Ezeiza quedó claro que el 2026 no dará respiro: Boca volvió al trabajo con un calendario apretado, un plantel en revisión y la necesidad de convertir la expectativa en resultados.

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