El calendario 2025 confirmó que el paso del tiempo no siempre juega en contra de las grandes figuras. Para Lionel Messi, el año fue una demostración de vigencia y liderazgo, tanto en Estados Unidos como con la Selección argentina. A los 38 años, el rosarino completó una temporada cargada de logros, récords y momentos simbólicos que volvieron a colocarlo en el centro de la escena del fútbol mundial, mientras mantiene abierta la incógnita sobre su futuro mundialista.
Messi llegó al 2025 con un antecedente inmediato fuerte: el título de la Copa América obtenido con la Albiceleste a fines de 2024. Sin embargo, el desafío mayor estaba en el plano cotidiano. En su club, el Inter Miami, todavía había cuentas pendientes vinculadas al rendimiento colectivo, la regularidad y la necesidad de atravesar una temporada completa sin sobresaltos físicos. Ese escenario se despejó con el correr de los meses y terminó convirtiéndose en el punto de partida de uno de los años más productivos de su carrera reciente.
Desde el inicio de la MLS, el equipo de Florida mostró una identidad clara. Con Messi como eje del juego y bajo la conducción de Javier Mascherano, Inter Miami se consolidó como protagonista del torneo. El capitán argentino aportó goles, asistencias y conducción desde las primeras fechas, lideró las estadísticas ofensivas y sostuvo un nivel constante que le permitió al equipo dominar gran parte de la fase regular. La ausencia de lesiones prolongadas fue otro factor determinante en un calendario exigente.
La primera decepción del año llegó en mayo, cuando Inter Miami quedó eliminado de la Concacaf Champions Cup frente a Vancouver Whitecaps. La derrota significó un golpe inesperado, aunque con el tiempo se transformó en un antecedente clave para lo que vendría después. Lejos de afectar el rumbo del equipo, esa eliminación funcionó como un punto de inflexión para ajustar detalles y reforzar la competitividad.
Uno de los grandes desafíos del 2025 fue la participación en el renovado Mundial de Clubes con 32 equipos. Inter Miami afrontó el torneo con expectativas moderadas, pero terminó superando los pronósticos. El equipo avanzó invicto en la fase de grupos, consiguió un triunfo destacado frente al Porto y accedió a los cruces eliminatorios. El camino se detuvo ante el Paris Saint-Germain, vigente campeón de la Champions League, que se impuso con una goleada. Más allá del resultado, la experiencia dejó una sensación positiva y un reencuentro cargado de simbolismo para Messi, tras su paso por el club francés.
En la MLS, el rendimiento individual del argentino alcanzó niveles inéditos. Messi encadenó una racha histórica de dobletes y se convirtió en el primer futbolista en lograr al menos cinco partidos consecutivos con dos goles en la liga estadounidense. Más allá de las cifras, su influencia se hizo notar en la organización del juego y en el crecimiento de futbolistas jóvenes del plantel. Con menos despliegue físico y mayor precisión, su fútbol se volvió más estratégico y determinante.

En el plano internacional, septiembre marcó su regreso pleno a la Selección argentina. Luego de superar algunas molestias físicas, Messi reapareció para el cierre de las Eliminatorias Sudamericanas y anunció que sería su última participación en ese certamen. El punto culminante llegó en el estadio Monumental, donde convirtió un doblete frente a Selección de Venezuela y alcanzó el récord de presencias en Eliminatorias, igualando la marca del ecuatoriano Iván Hurtado. Fue una despedida cargada de emoción en un escenario emblemático.
El cierre del año terminó de redondear un ciclo excepcional. Inter Miami se consagró campeón de la MLS por primera vez en su historia, con Messi como figura central en los playoffs. Anotó o asistió en todos los encuentros decisivos y se tomó revancha en la final frente a Vancouver Whitecaps. Con 35 goles y 24 asistencias en la liga, firmó números inéditos y volvió a levantar un trofeo acompañado por viejos socios como Luis Suárez, Jordi Alba y Sergio Busquets.
De cara al Mundial 2026, Messi evitó definiciones tajantes y reiteró que su decisión estará ligada a la preparación física y al desarrollo de la próxima temporada. Mientras la incertidumbre se mantiene, el cierre de 2025 dejó una certeza: el capitán argentino sigue siendo determinante y conserva intacta su capacidad para liderar, ilusionando a los hinchas con una nueva página histórica en Estados Unidos.
FUENTE: TN.

A tres años de Argentina campeón del mundo: así festejaron los misioneros el gran triunfo de la Selección en Qatar 2022
Tras su gira internacional, Messi regresó a Argentina para iniciar sus vacaciones y pasar las fiestas en Rosario






