Visión Misionera 2026 | Salud en Misiones: inversiones públicas, alta complejidad y un sistema privado bajo presión en un año de reconfiguración

La salud fue uno de los ejes más sensibles y estratégicos del 2025 en Misiones. En un contexto nacional de ajuste, inflación en desaceleración y reordenamientos estructurales, el sistema sanitario provincial mostró realidades contrastantes: por un lado, una fuerte apuesta del Estado provincial a la inversión, la alta complejidad y la ampliación de prestaciones; por otro, un sector privado tensionado por la caída de afiliados, el aumento de costos y los retrasos en los pagos de obras sociales y prepagas. El Anuario Visión Misionera 2026 reúne estas miradas para ofrecer una radiografía integral de un sistema que sigue funcionando, pero bajo nuevas reglas.

El IPS y una cobertura que se expande en alta complejidad

Desde el Instituto de Previsión Social de Misiones, su presidente Lisandro Benmaor realizó un balance positivo del año. Con 225.000 afiliados, el IPS cerró 2025 con una expansión sostenida de servicios, infraestructura y tecnología. “Los balances a fin de año son anecdóticos porque la salud no tiene fin de semana ni vacaciones”, explicó, aunque remarcó que el trabajo continuo permitió resultados visibles: nuevas delegaciones, farmacias, laboratorios y centros de diagnóstico distribuidos en toda la provincia.

Uno de los pilares que Benmaor destacó como distintivo del organismo es la cobertura de patologías complejas y de alto costo. El IPS incorpora mensualmente alrededor de 60 nuevos pacientes oncológicos, además de personas con hemofilia, fibrosis quística, enfermedades reumáticas, patologías raras y crónicas. “Son muy pocas las obras sociales que pueden sostener una cobertura tan amplia”, afirmó, incluso en comparación con sistemas de países vecinos como Paraguay y Brasil.

La magnitud de esa cobertura se refleja en cifras concretas: neurocirugías autorizadas por 50 millones de pesos, trasplantes de médula ósea que oscilan entre 70 y 80 millones, y cirugías cardiovasculares con dispositivos cuyo costo alcanza los 90 millones. Frente a ese escenario, Benmaor subrayó que la previsibilidad financiera y el respaldo del Gobierno provincial resultan claves para sostener el esquema.

De cara a 2026, el IPS proyecta nuevas prestaciones: programas específicos de obesidad, fibromialgia y adolescencia, la inauguración de un Centro de Audiología y la firma de convenios estratégicos, como el acordado con la Sociedad Misionera de Oftalmología. A eso se suma la incorporación de profesionales especializados, como un neurólogo infantil, con impacto directo en la cobertura pediátrica.

Salud pública: infraestructura, tecnología y digitalización

La otra gran columna del sistema es la salud pública provincial. El ministro Héctor González detalló una hoja de ruta para 2026, basada en inversiones clave para fortalecer hospitales y centros de atención primaria. Entre las prioridades figuran nuevos tomógrafos y ecógrafos, que permitirán mejorar la capacidad diagnóstica y reducir derivaciones a otras provincias.

“La adquisición de estos equipos es fundamental para evitar traslados costosos y emocionalmente desgastantes para las familias”, explicó González. A la par, la provincia continuará renovando la flota de ambulancias, con el objetivo de garantizar cobertura de emergencias en todos los municipios, especialmente en los más alejados.

Otro eje central es la salud digital. Misiones apuesta a profundizar la telemedicina y la interconexión de los sistemas hospitalarios, una herramienta clave en una provincia con desafíos geográficos. “La telemedicina permite llegar a comunidades rurales sin necesidad de trasladar al paciente”, señaló el ministro, quien también destacó la inversión en sistemas que mejoran la gestión de la información clínica y el seguimiento en tiempo real.

El 2025 no estuvo exento de desafíos. La provincia debió asumir programas que antes dependían de Nación, incluyendo la compra de medicamentos oncológicos y tratamientos para enfermedades crónicas. También enfrentó un nuevo escenario epidemiológico con el dengue, donde la prevención, la compra de insumos y el trabajo conjunto con municipios resultaron determinantes para mantener la situación bajo control.

Tecnología de vanguardia: cirugía robótica en el sistema público

Uno de los hitos más destacados del año fue la consolidación de la cirugía robótica en el Hospital Madariaga.El jefe del servicio, David Rywaka, presentó los avances logrados con el sistema Da Vinci, utilizado ya en más de 1.000 procedimientos, más de 600 de ellos en ginecología.

La cirugía robótica permitió reducir tiempos de recuperación, minimizar riesgos postoperatorios y acortar estadías hospitalarias. Casos como una histerectomía radical por cáncer de endometrio, con alta médica al día siguiente, reflejan el impacto de esta tecnología. El modelo del Madariaga se destaca además por ofrecer estos procedimientos de manera gratuita, convirtiéndose en un referente regional y latinoamericano.

El sector privado y un año crítico

En contraste con la expansión pública, el sector privado atravesó un año complejo. Rubén Ayres, referente del Círculo de Médicos de Zona Sur de Misiones, describió un escenario marcado por el aumento de costos, la pérdida de afiliados y el retraso en los pagos.

Según Ayres, las consultas en consultorios privados cayeron hasta un 35%, y en algunos casos llegaron al 45%. A eso se suma un circuito de facturación que puede extenderse entre 60 y 90 días, considerando el procesamiento interno, las auditorías y los plazos de pago de obras sociales y prepagas. “El aumento de costos no tuvo un correlato inmediato en los ingresos”, explicó, y remarcó que muchas familias, al perder empleo y cobertura, migraron al sistema público.

La caída de la demanda obligó a los profesionales a reorganizarse: reducir personal, ampliar horas de trabajo y absorber tareas administrativas. El impacto no es solo económico, sino también en la relación médico-paciente, históricamente basada en la continuidad y el vínculo personal.

Sanatorios que invierten pese al contexto

Aun así, algunas instituciones privadas lograron sostener inversiones. El Sanatorio Boratti, dirigido por Roberto Boratti, cerró el año sin deudas y con proyectos de expansión. Entre ellos, la inauguración parcial de un nuevo edificio en Posadas que permitirá ampliar la capacidad de internación y mejorar la organización interna.

El sanatorio consolidó servicios de alta complejidad, como neonatología, cuidados intensivos pediátricos y diagnóstico por imágenes, e incorporó inteligencia artificial para optimizar turnos, historias clínicas y procesos administrativos. Boratti advirtió, no obstante, sobre el peso de la carga impositiva y la necesidad de revisar impuestos como Ingresos Brutos y el IVA no recuperable para fortalecer al sector.

Un sistema en transición

El balance general muestra a un sistema de salud misionero en plena transición. Con un Estado provincial que invierte, amplía cobertura y apuesta a la tecnología, y un sector privado que se reacomoda frente a un nuevo escenario económico. La clave, coinciden los actores, estará en sostener la calidad, garantizar el acceso y encontrar equilibrios financieros que permitan que ambos subsistemas sigan cumpliendo su rol.

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