Juliana Sansaloni es emprendedora misionera y creadora de Amate toda la vida, un proyecto integral que une bienestar, naturaleza y producción de yerba mate con identidad y propósito. Desde Misiones, impulsa un ecosistema de marcas que propone una nueva mirada sobre el mate: más humana, consciente y conectada con lo esencial.
Su camino emprendedor está marcado por el esfuerzo, la constancia y una convicción profunda: crear productos que no solo se consuman, sino que transmitan valores. Esa visión se expresa en sus marcas de yerba mate —Don Julián, Mateité, Yerbella y Caricias del Mate—, pensadas para distintos públicos y momentos de consumo, pero unidas por un mismo hilo conductor: origen, calidad, bienestar y autenticidad.
El proyecto Amate toda la vida surge de la decisión de Juliana Sansaloni de emprender con propósito, transformando su historia y sus raíces en una propuesta con identidad.
En una industria históricamente dominada por hombres, eligió construir un proyecto con alma, ocupar un espacio de liderazgo y demostrar que la sensibilidad, el compromiso y la convicción también pueden ser motores de negocio.
Además de su trabajo en la industria yerbatera, Juliana desarrolla iniciativas vinculadas al bienestar, la estética y la vida saludable, integrando cuerpo, mente y naturaleza bajo una misma filosofía. Para ella, el dinero es un medio y no un fin; el verdadero valor está en hacer las cosas bien, cuidar los procesos y generar impacto positivo en las personas.
Hoy, Amate toda la vida representa una forma de emprender que combina tradición e innovación, firmeza y sensibilidad, visión empresarial y propósito personal. Un proyecto que invita a volver a las raíces, valorar la vida y creer que siempre es posible crear un camino propio.

Yerbella debutó en la 47° Fiesta Nacional e Internacional de la Yerba Mate con una propuesta orgánica y consciente






