La directora Rocío Quiroga explicó que la institución recibe cada año una alta presión de ingreso y por eso aplica preinscripción online y entrevistas para que las familias comprendan el modelo. Con cupos de 120 ingresantes por turno (60 mañana y 60 tarde), la escuela combina flip learning y enfoque STEAM, trabajo por proyectos y uso responsable del celular como herramienta pedagógica. En 2026 egresará la primera cohorte de la orientación Agro y Ambiente y seguirá creciendo el Instituto Superior con carreras en ciencia de datos e inteligencia artificial.
La Escuela Secundaria de Innovación consolidó en Misiones un modelo educativo que se propone romper con la lógica tradicional y que, año a año, incrementa su nivel de interés entre las familias. En plena etapa de inscripciones y matriculación, su directora Rocío Quiroga describió una escena que se repite: padres y estudiantes llegan con expectativas, pero también con dudas, porque la propuesta exige comprender un enfoque pedagógico distinto y asumir “un desafío” de cinco años.
“La Escuela Secundaria de Innovación tiene esta propuesta innovadora que viene a romper con esa escuela tradicional a la que todos estábamos acostumbrados”, sostuvo Quiroga. Por eso, explicó que el proceso de admisión incluye un paso clave: antes de avanzar, la institución realiza entrevistas donde se presenta el mapa curricular y el funcionamiento del modelo. “Vienen muchos niños de la primaria con un sistema totalmente diferente, entonces los sentamos y les contamos bien cuál es la propuesta… y si es que están convencidos o no de arrancar con este desafío”, señaló.
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Por qué crece la demanda y cómo se ordena el ingreso
La directora remarcó que la demanda “cuadruplica” la capacidad. Según explicó, el interés no se construye solo desde las redes o la web institucional, sino sobre todo a través del boca en boca. “Se genera por los chicos que están dentro de la escuela y por las familias que conocen no tanto el modelo, sino el ambiente que se genera”, afirmó.
En ese punto, Quiroga enumeró factores que empujan esa recomendación: el clima de trabajo, la contención y la metodología. “Cuentan muy contentos la contención adentro de la escuela, el trato de los docentes, la metodología de trabajo, la comunicación y la plataforma Guacurarí”, dijo.
Ante esa presión de vacantes, la escuela aplica un mecanismo escalonado. “En septiembre realizamos de manera online la preinscripción. Luego hacemos una entrevista donde la familia conoce a fondo el modelo disruptivo y cómo va a ser todo el transcurrir de estos cinco años”, precisó. El cupo anual, según detalló, es de 120 ingresantes, distribuidos en 60 para el turno mañana y 60 para el turno tarde.
Flip learning, STEAM y clases menos rígidas
Uno de los ejes centrales del modelo, según Quiroga, es el trabajo con metodologías activas. “Son clases mucho más dinámicas, colaborativas, más alegres. El flip y el STEAM ayudan a que los chicos saquen lo mejor de ellos: la creatividad y propuestas innovadoras”, aseguró.
La institución trabaja por proyectos a lo largo del año y en forma interdisciplinaria, con una complejidad que crece del ciclo básico al ciclo orientado. En términos pedagógicos, la directora sintetizó el cambio con una idea fuerza: “Si antes vos tenías un libro, ahora se deja de lado el libro para trabajar de manera vivencial: es una experiencia maker, hacer haciendo”.
En esa lógica, describió el aula como un espacio con movimiento constante: mesas pensadas para equipos, trabajo cooperativo, producción continua y experiencias que trasladan conceptos al plano concreto. “Vas a ver ruido y movimiento todo el tiempo, los chicos están súper entretenidos y trabajando”, sostuvo, y dio un ejemplo: docentes que utilizaron un cubo 3D visto desde el celular como parte de una secuencia de aprendizaje.
Tecnología en el aula y uso responsable del celular
Quiroga planteó que la escuela incorpora tecnología, pero no desde una mirada ingenua. “El uso responsable. En los acuerdos de convivencia las familias firman la utilización responsable como herramienta pedagógica”, explicó. Aclaró además un punto que suele generar confusión: “Hay un mito: que no van a usar carpeta o que no escriben. Sí escriben, sí usan carpeta, pero hay mucho trabajo con el celu como herramienta pedagógica”.
Reconoció que pueden aparecer desvíos —aplicaciones que no corresponden o consumos no pedagógicos—, pero señaló que se abordan con medidas internas como en cualquier institución. La diferencia, remarcó, es que el dispositivo se integra al aprendizaje como recurso habilitado bajo reglas claras.
Orientaciones: robótica como “vedette” y 2026 con primera promoción de Agro y Ambiente
En el ciclo orientado, la escuela ofrece dos trayectos: Bachillerato en Informática con especialidad en Robótica y Agro y Ambiente. Quiroga explicó que, históricamente, robótica fue la orientación más buscada, pero que en los últimos años Agro y Ambiente ganó atractivo por su enfoque práctico y su vínculo directo con el entorno.
“La vedette arranca con informática con especialidad en robótica, y como vamos a tener la primera promo el año que viene, en 2026 vamos a tener los primeros egresados de Agro y Ambiente”, anticipó.
En cada turno, detalló, hay cupos de 30 estudiantes para informática y 30 para agro. Desde primer y segundo año, los alumnos tienen introducción a robótica e informática, y también contacto temprano con contenidos de agro. Allí aparece uno de los elementos que más entusiasma: la huerta como laboratorio cotidiano. “Tienen la huerta en el patio de la escuela y todo lo que ven en el aula lo ponen en práctica”, explicó, incluso en rutinas simples que funcionan como aprendizaje situado: observar el crecimiento, regar, identificar etapas y problemas.
La directora destacó además el cruce entre orientaciones: “Trabajan interconectadas para resolver problemas”. Mencionó casos concretos, como un estudiante que desarrolló un sistema de riego aplicable en su casa. “La mamá nos contó súper contenta… y eso lo aprendió en la escuela”, relató, al subrayar que el enfoque STEAM se apoya en recursos accesibles: “No hay absolutamente nada que ellos tengan que comprar”.
Expansión del modelo: transformación secundaria y formación docente
Consultada por la posibilidad de ampliar el modelo, Quiroga señaló que la transformación es un proceso gradual que requiere conectividad y acompañamiento docente. En ese sentido, valoró las capacitaciones gratuitas que impulsan el Ministerio de Educación y el Consejo General de Educación en distintos puntos de la provincia, y destacó que ya hay señales concretas de avance: Misiones cuenta con docentes del interior premiados a nivel nacional por innovación educativa, como parte de concursos de “docentes que inspiran”.
Para 2026, además del ingreso de nuevos estudiantes, la Escuela Secundaria de Innovación proyecta sostener el acompañamiento a las familias, fortalecer la contención y sostener equipos motivados. “Necesitamos que se sigan viendo docentes motivados, que les guste el ambiente donde están, para que puedan demostrarlo en el aula”, señaló.
Quiroga también remarcó que la institución no es solo secundaria: funciona además como Instituto Superior, con dos ofertas de formación terciaria que muestran crecimiento en matrícula e interés: la Tecnicatura Superior en Ciencia de Datos e Inteligencia Artificial y el Profesorado en Educación Secundaria en Tecnologías, con ampliatoria para nivel inicial y primario. “Constantemente hay desafíos… tratamos de que sea una oferta dinámica y que las familias comprendan realmente cómo se lleva adelante este modelo”, concluyó.
















































