Chile define un balotaje histórico entre el ultraderechista José Antonio Kast y la comunista Jeannete Jara

Chile elige este domingo presidente en un balotaje inédito entre el ultraderechista José Antonio Kast y la comunista Jeannete Jara. Las encuestas anticipan una victoria de la derecha dura y un récord de votos nulos y en blanco.

Chile vivirá este domingo un balotaje histórico que enfrenta a dos figuras ubicadas en extremos opuestos del arco político. El candidato del Partido Republicano, José Antonio Kast, se medirá con Jeannete Jara, dirigente del Partido Comunista y heredera política del oficialismo que encabeza Gabriel Boric.

Todas las encuestas coinciden en señalar a Kast como el gran favorito para imponerse en la segunda vuelta, luego del marcado giro a la derecha que expresó el electorado chileno en la primera vuelta del pasado 16 de noviembre. La expectativa principal no pasa tanto por el ganador, sino por el margen del triunfo y el nivel de voto nulo y en blanco.

En la primera ronda electoral, Jara obtuvo el 26,84% de los votos, mientras que Kast quedó segundo con el 23,94%. Sin embargo, la suma de las fuerzas de derecha y centroderecha alcanzó el 45%, lo que consolidó un escenario favorable para el postulante del ala dura conservadora.

Según los análisis previos, siete de cada diez votos emitidos en la primera vuelta correspondieron a opciones ubicadas en la derecha del espectro político. Este dato refuerza el pronóstico de un triunfo de Kast en el balotaje, en una elección que además se desarrolla con voto obligatorio.

Especialistas advierten que esta podría ser la elección con mayor nivel de votos nulos y blancos en la historia reciente del país. El descontento con ambas alternativas, sumado a la obligatoriedad del sufragio, aparece como un factor clave que podría influir en el resultado final.

El favoritismo de Kast se apoya también en el desgaste del gobierno de Gabriel Boric, cuya imagen sufrió una fuerte caída poco tiempo después de asumir. A lo largo de su mandato, la aprobación presidencial se mantuvo en niveles bajos y no logró recuperarse de manera sostenida.

Si bien el gobierno impulsó políticas sociales relevantes, como el aumento del salario mínimo, mejoras en las pensiones, la gratuidad en la salud pública para los sectores más vulnerables y la reducción de la jornada laboral, estas medidas no alcanzaron para revertir el malestar social.

La principal preocupación de la ciudadanía chilena está hoy vinculada a la inseguridad y la violencia. Diversos sondeos indican que el aumento del delito y la migración son percibidos como los problemas más urgentes, por encima incluso de la situación económica y el empleo.

En ese contexto, el discurso de mano dura de Kast ganó terreno, especialmente por su enfoque sobre la migración irregular y su promesa de expulsiones masivas de extranjeros sin documentación. La asociación entre crimen organizado y migración, instalada en amplios sectores de la opinión pública, fortaleció su campaña.

La irrupción de bandas criminales transnacionales y el aumento de los homicidios en los últimos años alimentaron un clima de temor social. Aunque los índices comenzaron a descender, el cierre de 2024 mostró cifras de violencia superiores a las de décadas anteriores.

Por su parte, Jara intentó despegarse del presidente Boric y moderar su perfil ideológico durante la campaña. En materia de seguridad, presentó el Plan Chile Seguro, que propone fortalecer a las fuerzas policiales, utilizar nuevas tecnologías de vigilancia y atacar el financiamiento del narcotráfico.

En el plano migratorio, la candidata comunista planteó una regularización limitada para extranjeros sin papeles que acrediten trabajo, vínculos familiares y ausencia de antecedentes penales. Este domingo, Chile definirá entre dos modelos opuestos en una elección que promete marcar un punto de inflexión político.

LA REGION

NACIONALES

INTERNACIONALES

ULTIMAS NOTICIAS

Newsletter

Columnas