Miles de fieles de distintos puntos del país vuelven a protagonizar una de las expresiones de fe más conmovedoras del nordeste argentino: la peregrinación a la Virgen de Itatí. En esta edición, Misiones Online acompañó de cerca a la multitud de biciperegrinos que partió desde Posadas el sábado a las 4:30 de la madrugada, en un trayecto marcado por la emoción, el sacrificio físico y la profunda espiritualidad.
En la última parada antes de llegar a la Basílica de Itatí, los testimonios se multiplican. Un peregrino, que viaja con sus hermanos desde Posadas, contó que hace años participa “para agradecer por la salud y el trabajo”, y que, aunque el momento personal es complicado, encuentra en la fe la fuerza para seguir pedaleando.
Orlando, uno de los ciclistas que se sumó a la peregrinación oficial desde la rotonda, vive la experiencia por primera vez. “Es mi primera vez y estoy muy contento”, dijo. Explicó que lo mueve la fe y el agradecimiento a la Virgen por la salud, el trabajo y la protección de su familia, especialmente en tiempos difíciles.
Junto a los ciclistas, los grupos de apoyo cumplen un rol clave. Estela, del barrio Las Rosas, relató que acompañan con tres autos y que lo hacen “casi todos los años”. “Somos más que familia”, dijo, al destacar cómo crece el grupo con el paso del tiempo y cómo se fortalecen los lazos en cada peregrinación.
Para muchos, este camino representa el cumplimiento de promesas. Un peregrino que participa desde hace 18 años recordó que prometió volver “hasta que las piernas no den más” y aseguró que la Virgen le cumplió muchas gracias, lo que refuerza su compromiso de regresar cada año.
También hay grupos que hacen el recorrido por fuera de la columna oficial. Un conjunto de 28 ciclistas y seis vehículos de apoyo salió desde Posadas a las 19:30 del día anterior. Uno de ellos definió la experiencia como “muy linda”, atravesada por el compañerismo, el esfuerzo y la cantidad de personas que comparten la misma fe.
Entre las historias más emotivas está la de un padre que peregrina desde 1998 y que hoy lo hace junto a su hija de tres años. Contó que siempre viene a pedir por la vida y la salud de su familia, y que la fe se renueva al ver a su pequeña acompañándolo en la sillita de su bicicleta.
Desde Garupá, otro grupo se organiza desde hace más de dos décadas. Uno de sus integrantes contó que lleva 25 años participando y que este año se propuso completar todo el trayecto de manera ininterrumpida. “Cuando ves la cúpula de la Basílica, el corazón se acelera”, descrebió, mientras seguía preparándose para el tramo final.
La emoción se vuelve colectiva cuando la silueta de la Basílica de Itatí aparece en el horizonte. Los biciperegrinos hablan de lágrimas, sonrisas y abrazos, en un momento que sintetiza el cansancio físico con una alegría espiritual profunda, compartida con miles de personas que llegan a pie, en bicicleta o en vehículos de apoyo.
Mientras algunos descansan en el camino y otros continúan pedaleando, las recomendaciones de seguridad se repiten: máxima precaución al circular. La llegada está prevista para el mediodía, y por la noche se realizará la tradicional serenata frente a la Basílica, cuando la imagen de la Virgen saldrá a saludar a los peregrinos. Luego, las misas continuarán al día siguiente, cerrando una experiencia que cada año vuelve a unir fe, sacrificio y comunidad.
Uno de los videos que nos llegó del atardecer en Posadas esta tarde 😍🌅 Así se apreciaba desde el río Paraná 🚤 pic.twitter.com/d8YWitd5ke
— misionesonline.net (@misionesonline) February 23, 2025































Miles de biciperegrinos llegaron a Itá Ibaté en la primera gran parada rumbo a la Basílica de Itatí
Miles de biciperegrinos partieron desde Posadas rumbo a Itatí para cumplir la 45° peregrinación a la Virgen


