Los atletas misioneros Ana Rocabert y Fabián Lovera regresaron de Santiago de Chile con el cuerpo exhausto, pero el corazón lleno. Ambos participaron del exigente Sudamericano Máster de Atletismo, un evento histórico que reunió a 2.400 competidores.
Durante seis jornadas intensas, vivieron un torneo que puso a prueba su preparación, talento y mentalidad, y en el que lograron resultados de enorme valor personal y deportivo.
Rocabert fue una de las protagonistas de la delegación argentina en velocidad. Compitió en 100, 200 y 400 metros llanos, categorías con más de 30 atletas por prueba en su división. “Tuvimos series clasificatorias, ahí quedamos entre las 16 mejores. Ese mismo día, por la tarde, se hacían las semifinales, donde quedé entre las ocho mejores finalistas y corrimos la final”, contó. Su rendimiento le permitió además integrar las postas nacionales: “Tuvimos la clasificación de las cuatro mejores argentinas en tiempo, eso me dio la posibilidad de poder integrar la aposta de 4×100 y de 4×400”.

El balance fue brillante: récord nacional con la posta de 4×100 y doble medalla de bronce en ambas postas. Pero también, crecimiento personal y deportivo. “Todo el trabajo y el esfuerzo que hicimos durante el año nos hizo mejorar un montón. A medida que se iban desempeñando las pruebas, con la calidad de atletas que teníamos al lado, corrimos con el corazón y mucho más rápido”, afirmó. Esfuerzo que se tradujo en marcas históricas: 13.43 en 100 metros, 27.77 en 200 y 1.03 en 400. “Mi mejor marca desde hace ocho años”, resaltó. Finalizó cuarta, sexta y quinta respectivamente en sus pruebas individuales.
El recorrido de Lovera fue igual de intenso. Su especialidad son los 400 metros, pero se animó a competir también en 100 y 200. “Dijimos, fuimos decididos a correr. Cuando planteamos el año dijimos: ¿qué hacemos? ¿Corremos todo? Bueno, nos animamos”, relató. Con categorías multitudinarias —43 atletas en los 400, casi 40 en los 200—, avanzó entre clasificación, semifinales y finales, con muy poca recuperación entre jornadas. “El ritmo de competencia fue bastante arduo. Se corrían las clasificaciones a la mañana, semifinales a la tarde y al día siguiente la final”, explicó.
Sus resultados lo dejaron entre los mejores de Sudamérica: octavo en los 100, quinto en los 200 y cuarto en los 400. Pero lo más destacado fue la posta 4×400. Junto a otros tres argentinos, lograron un récord sudamericano y otro nacional, en una definición electrizante: “Ganamos a Chile por una centésima. Fue 3’41’’37 para Argentina y 3’41’’38 para Chile”. Ese triunfo tuvo un impacto emocional profundo. “Nunca había corrido una posta así de ajustada. El orgullo no tiene dimensión. Y cuando te ponen el himno en el primer puesto… el llanto sí o sí sale”, confesó.

Tras un año extenuante, ambos coinciden en que lo inmediato será descansar. “Se rompieron muchas fibras musculares, así que hay que recuperar”, explicó Ana. En diciembre comenzarán trabajos alternativos para iniciar después la pretemporada. El calendario de 2026 ya está en mente: Meeting del Mercosur en marzo, el Iberoamericano en Lima y el Nacional Máster, además de torneos provinciales que, celebran, “crecen un montón”.

Antes de cerrar, Lovera dejó un mensaje para quienes piensan en volver al deporte: “Invitarles a todo aquel que por ahí les quedó algún sueño. Nunca es tarde para empezar de nuevo. Que se animen los mayores de 30 a acercarse y sacarse las dudas. Los sueños, a veces, se dan; a veces no, pero la mayoría de las veces son factibles y reales”.
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