Ygor Sobol, productor yerbatero, evaluó el escenario que dejó la desregulación del mercado implementada por el gobierno nacional desde que asumió a fines de 2023. Cuestionó la velocidad con la que avanzó el desmantelamiento del marco regulatorio y afirmó que la medida dejó a los pequeños productores “a la deriva”. Propuso un mercado consignatario para recuperar poder de negociación.
Tal vez te interese: Día Nacional del Mate: tradición, identidad y un producto argentino que conquista al mundo
Sobol puso en tela de juicio que la desregulación se aplicó sin diagnóstico ni transición. “Realmente, al productor lo que le hizo daño fue la velocidad con la que se hizo y las formas”, dijo en el streaming Día Siete. En ese sentido, apuntó contra Federico Sturzenegger, quien “dice cosas que nos generan una sensación de ofensa, de desprecio, por desconocimiento total. Se desconoce el tipo de mercado que es el yerbatero y la situación del productor”.
También criticó que desde el gobierno nacional se presentara la desregulación como un beneficio para el sector: “A veces cuando hablan, dicen que los productores están contentos con la desregulación. Sí, los productores que tienen la cadena completa, por ejemplo, que tienen el secadero y la producción y un molino y una marca, es excelente. Está bien. Pero la mayoría no tiene esa estructura”.

En su opinión, si la decisión se anticipaba, los pequeños productores podrían haberse organizado para enfrentar a las grandes industrias: “Si en estos dos años nos hubiera dicho el gobierno: ‘Muchachos, vamos a desregular, el INYM va a desaparecer, van a tener que arreglarse’, entonces vos empezás con la cabeza a trabajar. Pero nos dejaron en banda, el gobierno nacional nos dejó realmente en banda por desconocimiento total de la economía regional”.
Incertidumbre para el 2026
Consultado por las perspectivas que avizora para el próximo año, Sobol definió el panorama con una sola palabra: “Incertidumbre, otra no hay. Es totalmente incertidumbre porque no sabemos qué puede pasar”. El sector llega al 2026 con deudas, caída del precio real y nula capacidad de ahorro. “Nosotros intentamos detener la zafra y fue muy difícil y todos los productores están necesitados. El que quiere parar tiene razón y el que quiere continuar también la tiene”, resumió.
De esta manera, pidió créditos urgentes para evitar que miles de productores abandonen la actividad. “Créditos para transformarnos. Sin créditos no nos podemos transformar”.
En su caso, la transición ya lo dejó al borde del colapso económico: “Estoy haciendo malabarismo hace dos años ya, trabajando para avanzar y transformar mi producción. Invertí todo lo que tenía, seguí transformando maquinarias y herramientas, pero me quedé con deudas. Salí al mercado con la marca y es muy complicado. Todo lo estoy haciendo a pulmón”.
Aún así, valoró el acompañamiento de la provincia, aunque lo consideró insuficiente: “Recibí ayudas. Sinceramente tengo que agradecer realmente al Ministerio de Industria y de Turismo que nos acompañaron para exponer nuestra marca en Buenos Aires. Acompañamiento técnico insuperable. Pero creo que falta una vuelta de tuerca más y vamos a necesitar eso durante estos próximos dos años”.
Ingresos insuficientes y un margen que se achica
La ecuación económica del productor, detalló, es cada vez más estrecha: “Hoy, si llego a vender toda mi producción en bruto, me quedan alrededor de 15 millones de pesos. De esos 15 millones, si vendés como hoja verde, tenés que dividirlo entre 12 meses para subsistir y al mismo tiempo limpiar la chacra. Es imposible. Ni a las mejores producciones les termina siendo rentable”.
“Los aumentos en góndola en porcentaje siempre menos le llega. Final de zafra estuvimos en 250, 280 y ahora hasta 200 pesos. A medida que sube el precio en góndola, para el productor le sigue bajando”, lamentó.
Tal vez te interese:
En relación con la presencia de materia prima extranjera en el mercado interno, indicó que “si entra canchada es muy poca porque realmente con lo que está valiendo hoy en la provincia a las industrias les conviene comprar al precio que la gente está entregando. Conviene comprar hoja verde”.
En cambio, remarcó que el problema central es estructural en la tierra colorada: “Somos un mercado oligopsonio. Tenemos un puñado de industrias que compran a 12 o 15 mil productores. Entonces con eso ya alcanza para entender la necesidad de un mecanismo de negociación”.
Un mercado consignatario para fortalecer el poder de negociación
Sobol planteó una salida posible la difícil coyuntura que los atraviesa: “Para mí andaría muy bien un mercado consignatario. Yo creo que la gente estaría totalmente de acuerdo de afiliarse a un sistema de este tipo».
«Y el que no está de acuerdo habría que explicarle los beneficios de que nosotros vayamos con el brazo más fuerte a negociar, porque la industria generalmente no se sienta con los productores porque no hay mecanismo, no hay nada que obligue. Entonces, como hay yerba en el mercado no les interesa, si la yerba llega sola al secadero ahora… si nos juntamos entre todos y le decimos: ‘Muchachos, acá está el sistema que necesitamos para negociar, tenemos esta producción de hoja verde’. No hace falta que sean tampoco todos los productores de la provincia, que seamos el 50% o el 40%, nosotros ya regulamos el mercado desde los productores, necesitamos un mecanismo de ese tipo», se explayó.
Por último, insistió en que hace falta que le expliquen al ministro de Desregulación de la Nación cómo funciona la economía yerbatera. “Diputados, senadores, aliados del gobierno tendrían que acercarse y decirle para que al menos deje de decir incoherencias el ministro. Habría que explicarle el mecanismo”.
Yerba Mate | Analista apunta que mientras el productor recibe menos por la hoja verde, los consumidores pagan más en góndola
Yerbateros de Misiones ponen en duda la zafriña de verano y alertan por una “crisis generalizada” en el sector






