La implementación de la restricción de celulares modificó hábitos y reconfiguró la dinámica dentro del Bachillerato Humanista Jorge Kemerer de la capital provincial. El rector, Santiago Masloski, describió que la medida generó resistencia inicial, cambios de comportamiento y finalmente una recuperación del diálogo entre los estudiantes. Confirmó que planean arrancar el 2026 con esta medida establecida en el colegio.
Radio República
Masloski explicó que los primeros días del nuevo régimen de administración de celulares exigieron adaptación. “Estuvieron los que optaron por guardar en las casillas y aquellos que optaron por no sacar. Los primeros días fue bastante complejo el tema. En los cursos superiores por lo general se dio esta dinámica que ellos no quieren guardar en las casillas, pero tampoco permitimos que el celular esté expuesto, y llevó una semana, diez días acostumbrarnos”.
Con el correr de las semanas, la medida se incorporó a la rutina escolar. “Hoy por hoy, honestamente, uno o dos celulares por día tienen que retirar los padres. A veces los mismos padres dejan todo el fin de semana el celular en la escuela, las alarmas no paran de sonar durante todo el fin de semana. Utilizan esa herramienta para que los chicos entiendan desde las familias”, contó.
“Volvimos a las mesas y paredes rayadas”
El rector observó efectos colaterales del cambio, entre ellos, la reaparición de conductas que antes quedaban ocultas por el entretenimiento digital: “Volvimos a mesas rayadas, volvimos a algunas paredes rayadas, cortinas. El celular en esta función de entretener muchísimo tenía solapada esa parte y ahora vuelve a surgir”.
Sin embargo, destacó un aspecto positivo que consideró revelador: “Al salir al recreo escuchamos un murmullo que hacía rato no habíamos escuchado. Volvió la charla, volvió el murmullo, y uno de los objetivos nuestros no solo tenía que ver con lo académico, sino con lo relacional”.
Masloski subrayó que el sistema de restricciones convive con un reconocimiento de la centralidad tecnológica en la vida cotidiana. “Yo hace un rato quería hacer una operación y ya ni la billetera necesitaba. Todo es el celular, la credencial, el documento. Uno quiere tomar un medio de transporte y sin celular es casi imposible. El efectivo es muy raro. De alguna manera lo usamos para todo y en el medio nos distraemos y ya miramos una historia. Creo que está muy bien pensado, así que nos animamos a dar este paso. Hay que sostenerlo en el tiempo y vamos a arrancar el año con esta impronta establecida”.
La construcción del vínculo con los estudiantes
El entrevistado reflexionó sobre su rol y el de los docentes en el acompañamiento cotidiano. “Voy a la escuela porque es un trabajo, sí, pero también necesito ir a disfrutar y compartir. Si yo solo me dedicaría a la parte de planificación sería muy aburrido y muy estresante. Relacionarse con los chicos tiene una parte hermosa”.
A modo de ejemplo, relató una escena reciente: “A un chico que entraba con la barba ya de más de dos días le dije: ‘Buen día, hay café, como que hay que afeitarse’. Me miró con mala cara y le dije: ‘Encima que estás en falta, te estoy tomando con humor tu falta’. Yo disfruto mucho de esa parte con los alumnos”.
Para el directivo, el vínculo es un sostén esencial del clima institucional. “Siempre digo que uno nunca se aburre con los estudiantes. Si fueran solo jóvenes estudiantes, yo no me jubilaría nunca. Con los adultos me cuesta mucho. Los adolescentes son muy fieles, muy honestos, y me animaría a estar con todo el alumnado en el patio sabiendo que no va a ocurrir nada fuera de lugar”.
Tal vez te interese: El SPEPM respaldó la regulación del uso del celular en las aulas: “No es una medida nueva, sino parte de un proceso de formación integral”
El rector aseguró que el equilibrio entre normas y autonomía fue una construcción institucional de varios años. Esa combinación les permite sostener actividades emblemáticas que trascienden generaciones.
“Mañana tenemos la despedida del quinto año, que organizan los pares de cuarto año. Cuando entran los chicos de primer año, los reciben los de quinto. Tenemos una semana del estudiante muy icónica. El nivel de producción es imposible hacerlo sin conocer cuestiones culturales porque les dan un país o una película y toda el aula trabaja en base a eso, cocinan en base a ese país y hacen producciones terribles”, reveló.
En este punto, señaló que el vínculo docente-estudiante forma una continuidad que puede tener impacto años más tarde. “Hace poco tenía que atenderme con un cardiólogo y veo a un exalumno. Me atendió de una manera que me sentí con la mejor obra social del mundo. Sabía que iba con un pedido muy chico, pero me atendió de una manera…”.
También resaltó avances institucionales vinculados al acompañamiento emocional: “Hoy estamos más pendiente de lo que pasa con los chicos. Antes yo no veía eso y celebro que avanzamos muchísimo”.
“Si yo vengo con mi cabeza turbada y vos me decís cuánto es 2+2, no me va a cambiar nada. Pero si uno genera determinadas situaciones, genera espacios para que eso ocurra, lo más probable es que los chicos respondan”.
Puso como ejemplo el histórico concurso de poesía de la institución: “Tenemos hace 50 años el concurso de poesías. Empieza el Día del Idioma. Los chicos escriben y después se hace todo un trabajo de selección que reparten el Día de la Primavera. Escriben cosas muy lindas. La creatividad que tienen es terrible”.
Finalmente, reflexionó sobre la necesidad de confiar en los jóvenes. “Es mucha la responsabilidad del docente, pero también animarse a darle un poco de libertad a los chicos. Yo confío mucho en estos jóvenes. Cuando uno da un poco de libertad por ahí tiene que estar más atento para controlar algunas cuestiones, pero hay de todo. Hay que saber aprovechar”.

La psicopedagoga María Eugenia Vega avaló la regulación de celulares en escuelas: «Hay 80 países que ya lo aplicaron»
El Bachillerato Humanista de Posadas también implementa un espacio escolar libre de celulares: “Queremos que vuelva el contacto real entre los chicos”
El Instituto Madre de la Misericordia implementa la restricción del uso de celulares en las aulas para mejorar la convivencia y los aprendizajes






