El procedimiento se activó luego de que el sector de inteligencia identificara a un grupo de narcotraficantes fuertemente armados que, según la policía, planeaban invadir una comunidad rival. Para evitar un enfrentamiento entre facciones que podría haber causado múltiples víctimas, las fuerzas de seguridad ingresaron al conjunto de favelas, uno de los más densamente poblados de Río.
De acuerdo con el reporte oficial, los tres fallecidos eran guardaespaldas del líder de una organización criminal. Además, un hombre fue detenido y se incautaron rifles y pistolas durante los allanamientos. El tiroteo se extendió por distintos sectores del complejo urbano, alcanzando incluso áreas educativas.

Un alumno de sexto grado de la Escuela Municipal Hélio Smidt resultó herido en una pierna por una bala perdida mientras se encontraba en el patio realizando una actividad de Ciencias. “El estudiante fue atendido rápidamente por el personal de la escuela y trasladado a la Clínica Familiar Maré, donde recibió tratamiento inicial y le retiraron el proyectil”, informaron autoridades locales. El niño se encuentra fuera de peligro.
El intercambio de disparos dejó también huellas en instalaciones cercanas: un aula de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ) registró impactos de bala y las clases tuvieron que ser suspendidas ante el riesgo de nuevos incidentes.
El operativo ocurre en un clima de fuerte tensión en Río de Janeiro tras la intervención masiva del 28 de octubre pasado en los complejos de Penha y Alemão, donde más de 120 personas fueron abatidas en un despliegue policial que generó cuestionamientos de organismos locales e internacionales. Aunque el procedimiento de este martes fue de menor escala, evidencia nuevamente la persistencia del conflicto entre fuerzas de seguridad y facciones criminales en las favelas de la ciudad.