Alarma por deudas de las familias en el país: subió la morosidad en préstamos personales y tarjetas y alcanzaron su nivel más alto en al menos 15 años

Las deudas de las familias argentinas llegaron a su nivel más alto en al menos 15 años, impulsadas principalmente por el deterioro en los créditos personales y el financiamiento con tarjeta. Según los últimos datos del Banco Central, la irregularidad en los pagos en la banca individuos tocó un máximo histórico de 7,3% del total financiado, tras diez meses consecutivos de suba.

Los atrasos prácticamente se triplicaron en los primeros nueve meses del año: en diciembre de 2024, la morosidad era del 2,6%. Ahora, septiembre mostró un incremento mensual de 0,6 puntos, dejando al segmento familiar en su peor nivel desde que se inició la serie estadística en 2010.

Septiembre confirmó que los créditos personales son los más golpeados: su morosidad aumentó 0,9 puntos en un mes, alcanzando 9,1%, con un salto acumulado de 5,8 puntos desde enero.

Las tarjetas de crédito tampoco quedaron al margen: su tasa de incumplimiento llegó a 7,4%, tras un incremento mensual de 0,7 puntos y una suba de 5,5 puntos respecto del cierre de 2024.

En tanto, los préstamos prendarios avanzaron hasta 4,5%, mientras que las hipotecas continúan siendo el segmento más estable, con apenas 0,9% de morosidad.

El fuerte salto de los créditos UVA

El segmento UVA mostró señales de alarma, especialmente en los préstamos prendarios para familias: la morosidad saltó de 2,5% a 6% solo entre agosto y septiembre, su mayor registro desde 2023.

Si bien las empresas todavía muestran mejor comportamiento de pago que los hogares, septiembre dejó señales claras de deterioro. La irregularidad corporativa llegó a 1,7%, su punto más alto desde inicios de 2024.

Las hipotecas empresarias concentraron la mayor morosidad, con 4%, mientras que los prendarios subieron hasta 2,6%. En cambio, los adelantos y documentos —líneas de corto plazo— siguen siendo los más sólidos, con incumplimientos de 1,6% y 1,1%, respectivamente.

También sorprendió el salto en los prendarios UVA a empresas, cuya morosidad alcanzó 3,9%, tras subir 0,9 puntos en septiembre.

La suba de la morosidad ocurre luego de dos años de fuerte expansión del crédito y preocupa al sistema financiero, que monitorea el fenómeno de cerca. Además, complica los planes del Gobierno de impulsar una baja de tasas para reactivar el crédito y, con él, la actividad económica.

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