Rodrigo Bareiro repasó su regreso al fútbol misionero como jugador de Estudio Galeano: “Mi idea era volver y hacer esa entrada triunfal con la bebé en brazos”

Rodrigo Bareiro, mediocampista de Estudio Nereo Galeano, dialogó con el programa Fórmula Tuerca de Misiones Online. El futbolista expresó la alegría que siente por volver al ámbito local después de su experiencia en Paraguay donde afirmó sentirse muy contento con su actualidad y con el grupo que conforma el club.

La carrera de Bareiro incluye pasos por Guaraní y Crucero del Norte, tras lo cual hizo un parate. El jugador explicó que el motivo de la interrupción era claro: “por el tema de estudio y trabajo tampoco me daban mucho los tiempos». Debido a que surgió la oportunidad,  relató que: “hice un parate y después me llamaron para ir a Paraguay. Y de ahí hace tres años que estaba jugando en Paraguay. Y ahora volví de vuelta este año al fútbol posadeño”. 

El motivo principal de su regreso fue familiar. Bareiro se convirtió en padre y buscó un club más cercano a casa porque su hija no lo podía acompañar a la distancia. 

Sobre su regreso, el jugador fue enfático: “Mi nena el año pasado ya no me podía acompañar porque era muy lejos, muchas horas. Entonces mi idea era volver y hacer esa entrada triunfal con la bebé en el brazo”. 

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La llegada a Estudio Galeano lo reencontró con Claudio Fileppi, quien es actualmente el técnico del equipo. Asimismo, Bareiro relató una vieja anécdota de su infancia, cuando se alojó en casa de Fileppi al probarse en San Lorenzo.

Por otro lado, destacó la casualidad del destino: “Hoy es técnico mío y Mati es compañero mío también”. 

En el campo,  cambió su posición por una que le permite estar más cerca del arco y detalló los efectos de esta modificación: “Me han hecho jugar de media punta, de doble delantero. Con enganche, ahora estoy jugando mucho ahí en esa posición y tengo mucho más llegada al arco”. 

Sobre la cancha de Crucero, el jugador aseguró que el césped alto impone un costo físico y reconoció que: “la cancha pesaba un poco,  cansa, te saca pierna, eso lo dicen todos y es así”.

 No obstante, Bareiro se mostró optimista respecto al clima. Cree que, al ser césped, la cancha no tendrá barro aunque llueva, lo cual facilita el juego.

De esta manera , enfatizó el valor que brinda la hinchada y ve que la gente se suma a medida que el equipo avanza en las divisiones. 

“Es re importante que estén ahí en la tribuna y que nos alienten”.

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