Lucía Cabral se hizo conocida en 2020, cuando estuvo clínicamente muerta durante 40 minutos y volvió a la vida camino a la morgue. Años después, relató su historia, escribió un libro y aseguró que su fe la sostuvo. Este jueves, falleció tras atravesar una enfermedad, acompañada por su familia.
Lucía Cabral, vecina de Candelaria y protagonista de uno de los casos médicos más sorprendentes registrados en Misiones, falleció este jueves a los 80 años. Según confirmaron sus familiares, atravesaba un delicado cuadro de salud producto de un tumor en la vía biliar. En el último tiempo su estado se había complicado y murió rodeada de sus nietos y seres queridos. “Ella se fue sin sufrir, con mucha paz”, relató su hija, Carolina.

Amplió “estuvo contenida todo el tiempo hasta que se fue. Estoy agradecida con Dios por prestarme cinco años más a mi madre”, relató en diálogo con Misiones OnLine y confirmó el fallecimiento.
La historia de Cabral tuvo repercusión nacional en diciembre de 2020, cuando estuvo clínicamente muerta durante aproximadamente 40 minutos en el Hospital Escuela Ramón Madariaga y volvió a presentar signos vitales justo cuando se preparaba su cuerpo para ser trasladado a la morgue.
Aquella tarde, Lucía había sufrido un paro cardiorrespiratorio. Tras un prolongado intento de reanimación sin resultados y con el electrocardiograma plano, los médicos la declararon muerta. Los familiares pudieron despedirse y el cuerpo fue colocado en una bolsa mortuoria. Fue entonces cuando ocurrió lo que nadie esperaba: volvió a latir y lo hizo con mucha fuerza.
El jefe del área clínica de Emergencias de aquel momento, Guillermo Vignau, explicó que el procedimiento se realizó siguiendo los protocolos y que la interpretación médica es que los latidos eran tan débiles que no fueron detectados por los equipos. Sin embargo, para la familia, aquello fue un milagro: “Mi mamá volvió porque Dios quiso”, diría más tarde Carolina.
Lucía permaneció internada algunos días más y finalmente recibió el alta. No solo volvió a su casa, sino que retomó su vida, celebró cumpleaños, acompañó a sus nietas en ocasiones especiales y, sobre todo, dio testimonio de lo vivido.
La entrevista que emocionó en 2023
En 2023, Lucía brindó una entrevista a Misiones Online desde su casa en Candelaria. Allí habló con humor, tranquilidad y una convicción que repetía frente a cada pregunta.
“No me acuerdo de nada de ese momento. Solo que estaba mi hija y el doctor conmigo. Yo estuve a punto de viajar, pero el Señor me mandó de vuelta”, contó.

Entre risas, dijo que quería volver a comer chorizo y morcilla, aunque su familia no se lo permitía. Caminaba por su barrio, tomaba mate, cuidaba plantas y disfrutaba del contacto cotidiano con sus hijos y nietos.
“Estoy viva por ellos. Dios me dejó acá para seguir acompañando”, afirmó.
Un libro para dejar testimonio
Después de lo ocurrido, la familia decidió relatar la historia en un libro. La obra, titulada Renacer, busca reconstruir el hecho, las vivencias posteriores y la experiencia espiritual que Lucía y su entorno dijeron haber atravesado.
“Es una manera de contar lo que sucedió y lo que Dios hizo con nuestra familia”, explicó su hija durante la presentación.
La despedida
En sus últimos días, Lucía afrontó una enfermedad que deterioró su salud, pero, según su familia, mantuvo la misma fortaleza que la caracterizó desde aquel episodio que transformó su vida.

“Ella nos dijo que vio a Jesucristo en los ojos del médico. Se fue con tanta paz y llena de amor”, expresó su hija en diálogo con este medio.
Lucía Cabral murió rodeada de quienes la acompañaron siempre. Su historia, replicada en medios de todo el país, quedará como una de esas vivencias que ponen a prueba los límites de la ciencia, la fe y la esperanza. Su legado perdura en su libro y en la memoria de toda una comunidad que la conoció como “la mujer que volvió”.







