La guerra en Sudán volvió a mostrar su costado más brutal. Más de 2.000 civiles fueron ejecutados en la ciudad de El Fasher, en el oeste del país, presuntamente por miembros de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), según denunció este martes la coalición Fuerzas Conjuntas, aliada del ejército regular.
El hecho habría ocurrido entre el 26 y 27 de octubre, tras la toma de la última gran ciudad de la región de Darfur por parte del grupo paramilitar liderado por el general Mohamed Daglo. La mayoría de las víctimas serían mujeres, niños y ancianos.
Desde la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) expresaron estar “horrorizados” por lo ocurrido y denunciaron ejecuciones sumarias, ataques a civiles en rutas de escape, redadas casa por casa y casos de violencia sexual.

El conflicto en Sudán se desató en abril de 2023, cuando estalló una lucha de poder entre el general Abdel Fatah al Burhan, jefe del ejército, y Daglo, líder de las FAR. Con la caída de El Fasher, las FAR consolidan su control sobre toda la región de Darfur, lo que aumenta el temor a una masacre étnica.
Un informe del Humanitarian Research Lab de la Universidad de Yale, respaldado por videos e imágenes satelitales, confirmó la existencia de ejecuciones masivas tras la captura de la ciudad.
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) informó que más de 33.000 personas huyeron de El Fasher desde el domingo. La ONU considera la crisis en Sudán como “la peor emergencia humanitaria del mundo”, con millones de desplazados y una población al borde del colapso por la falta de alimentos, agua y atención médica.
FUENTE: TN.








